diumenge, 30 de gener de 2011

1...


Ciutadella 30.01.2011


si en el crepúsculo
el sol era memoria
ya no me acuerdo

Mario Benedetti

EN LA MEMÒRIA...


(més si clikeu damunt es llibre i aquí)

"Vaig començar a pensar en la història que finalment he explicat a La família del meu pare quan tenia set, sis anys. Quan per primer cop vaig voler explicar alguna cosa complerta que m'havien explicat. Tot i que potser va ser abans. Quan passava temporades a casa dels meus avis paterns i la tata Pilar, que treballava per a ells des que el meu pare va fer dos anys, m'explicava qui érem. Quan m'ensenyava que unes coses són les que passen i unes altres les que s'expliquen. I que la meva família (nosaltres) provaba desesperadament de ser una família a la qual les coses li passesin. A la qual no li calgués explicar. Una Família Silenci. Com si paraula no fos un element essencial per reconèixer el nostre entorn i pogués evitar-se. Com si llenguatge no tingués pes i el temps pogués transcendir sense conseqüències, impune.
Temps que no cal ser dit.
Yo sospecho que el cielo se parece más a un tratado de lógica simbólica que a una exposición de animales, llegiria, anys després, en un escrit de
Nicanor Parra. Feia tot just unes setmanes que havia acabat La família del meu pare. Després la vaig entregar a la meva editora en català i al meu editor en castellà i llavors vaig marxar a Mèxic. Falta l'epíleg, els havia dit als meus editors abans de marxar. Encara no l'he escrit. I aleshores vaig arribar a Mèxic, vaig passar uns dies a la ciutat i vaig viatjar fins a Oaxaca per anar a una trobada d'escriptors on vaig poder, finalment, escriure el text que faltava per acabar-ho tot.
Poc temps abans havia visitat per primer cop Mercadal: el poble menorquí on havia nascut la meva àvia paterna. Un lloc que no fèiem servir per construir la nostre història familiar immediata, sempre immediata, i que és al centre de l'illa de Menorca on jo havia tornat fascinada. Un nom que vaig usar per titular el text final de la meva novel·la, el meu epíleg. Perquè lloc és, diu Heidegger, un espai que ja està habitat, fet a la mida de qui l'habita, imprès ja d'una història, personalitat i cultura particulars. Ho llegeixo ara. I això em fa pensar que jo me'n vaig anar d'aquell lloc que ara era Mercadal convençuda que hi tornaria, que els llocs escrits són els únics que es converteixen en llocs essencialment nostres: l'espai en què ens anem convertint tots nosaltres."
(p. 30-32)


dissabte, 29 de gener de 2011

FORJADES A COP DE PLOMA...


Las palabras, además de significado, tienen peso, calor, sabor, olor. Tienen, sobre todo, sombras, ecos: con ellas el poeta erige instantáneas esculturas.

Octavio Paz

BREU ATURADA EN EL CAMÍ...


Ciutadella 9.01.2011

Son las gaviotas, amor.
Las lentas, altas gaviotas.

Mar de invierno. El agua gris
mancha de frío las rocas.

Tus piernas, tus dulces piernas,
enternecen a las olas.
Un cielo sucio se vuelca
sobre el mar. El viento borra
el perfil de las colinas
de arena. Las tediosas
charcas de sal y de frío
copian tu luz y tu sombra.
Algo gritan, en lo alto,
que tú no escuchas, absorta.

Son las gaviotas, amor.

Las lentas, altas gaviotas.

(pág. 57)

Ángel González

divendres, 28 de gener de 2011

55...



Ciutadella 28.01.2011

cuando diluvia
pienso que está cayendo
el mar de arriba


Mario Benedetti

dijous, 27 de gener de 2011

EN PLURAL...




Totes les espècies
han generat closques com cuirasses
per protegir el seus òrgans vulverables.
Només nosaltres hem inventat, a més,
un esquer perquè els altres
surtint de l'armadura de la seva closca
i deixin a la intempèrie les parts toves
(que inevitablement seran ferides).
En diem amor.
(p. 51)

Vicenç Villatoro

dimecres, 26 de gener de 2011

DOLCESA...


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"No sé si es un pueblo bonito el mío (creo que no), pero nadie quería vivir allí. La poza, los álamos, las gallinas que follábamos, los partidos de fútbol, casi de piedra, la nieve en invierno, el hielo cubriendo el agua por la mañana, en el cubo o en la pila, antes de lavarse. No sé. ¿A ti te gustaría haber vivido así? Tú no conoces eso. Siempre has vivido bien...

(No vo a contestarte. ¿Bien? Sí. pero nunca me hice pajas con amigos ni con una fulana de paso. Fui a un colegio bienpensante y pulcro, altoburgués, en Madrid. Y me despreciaron, porque yo era un niño delicado, miedoso. Y no sé, decían que afeminado. Yo tampoco sabía de eso. Se burlaban de mí. Alguna vez me pegaron, con desdén. No me bañé en pozas frías de río. Desconozco casi por entero el campo. La verdad es que viví -en tu concepto- tristemente bien. Refugiado en la fantasía y en los libros. Cuidado, quizás demasiado cuidado por mamá. Mi vida, Rui, mi infancia, queda muy a trasmano de la tuya. Pero yo creo que la infelicidad nos puede unir. La infelicidad une lo lejano. La infelicidad es la distancia más corta entre dos puntos. Ya ves, yo rezando en una capilla gótica. Tú, en el húmedo sexo del pajar de Lionel. ¡Cómo me hubiera gustado conocerte, Rui! Tú y yo, fíjate, habríamos sido amigos. Porque tú no tenías complejos y acaso te hubiera gustado defenderme. Hubiera sido, estoy seguro, una hermosa amistad [...] ¡Qué dulce amistad! Me pierdo en el sueño de tu abrazo. Aunque es absurdo. Ni el tiempo ni el mundo coincidieron. Siempre es tarde. "El placer -dijo Keats- nunca está en casa." Me hubiera gustado, Rui, no te lo digo, que le hubieras enjaretado un buen directo a uno de aquellos señoritos bravucones, mis compañeros [...] ¿Por qué me odiaban? A ti te hubieran odiado y despreciado también. Pero te hubieran temido, dulce y fuerte amigo, tan imposible. Y gracias, no digo nada, gracias porque hubieras sabido que yo era de los tuyos, de nuestro bando sin nombre, y por eso -aunque sólo hubiera sido por eso- me habrías defendido.) (pág. 24-25)

dimarts, 25 de gener de 2011

dilluns, 24 de gener de 2011

150...


Madrid 12.10.2007


si voy remando
siento que el río ríe
a carcajadas

Mario Benedetti

diumenge, 23 de gener de 2011

HOUSTON, TENIM UN PROBLEMA...


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"Habían contraído, en efecto, la enfermedad del insomnio [...] Bebieron todos un brebaje de acónito, pero no consiguieron dormir, sino que estuvieron todo el día soñando despiertos. En ese estado de alucinada no sólo veían las imágenes de sus propios sueños, sino que los unos veían las imágenes soñadas por los otros [...] El alba del lunes sorprendió despierto a todo el pueblo. Al principio nadie se alarmó. Al contrario, se alegraron de no dormir, porque entonces había tanto que hacer en Macondo que el tiempo no alcanzaba. Trabajaron tanto, que pronto no tuvieron nada más que hacer, y se encontraron a las tres de la madrugada con los brazos cruzados [...] Los que querían dormir, no por cansancio sino por nostalgia de los sueños, recurrieron a toda clase de métodos agotadores. Se reunían a conversar sin tregua, a repetirse durante horas y horas los mismos chistes, a complicar hasta los límites de la exasperación el cuento del gallo capón, que era un juego infinito, un círculo vicioso que se prolongaba por noches enteras. Cuando José Arcadio Buendía se dió cuenta de que la peste del insomnio había invadido el pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía sobre la enfermedad, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones [...] Todos los forasteros que por aquel entonces recorrían las calles de Macondo tenían que hacer sonar una campanita para que los enfermos supieran que estaba sano. No se les permitía comer ni beber nada durante su estancia, pues no había duda de que la enfermedad sólo se trasmitía por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas de insomnio. En esa forma se mantuvo la peste circunscrita al perímetro de la población. Tan eficaz fue la cuarentena, que llegó el día en que la situación de emergencia se tuvo por cosa natural y se organizó la vida de tal modo que el trabajo recobró su ritmo y nadie volvió a preocuparse por la inútil costumbre de dormir."
(pág. 137-139)



dissabte, 22 de gener de 2011

48...



no sé mentir

nunca he mentido salvo
cuando he sabido


Mario Benedetti


Vivir sin leer es peligroso, obliga a conformarse con la vida, y uno puede sentir la tentación de correr riesgos.

Michel Houellebecq


divendres, 21 de gener de 2011

DE BON MATÍ....


Ciutadella 21.01.2011


Ahora escribo pájaros.
No los veo venir, no los elijo,

de golpe están ahí, son esto,

una bandada de palabras

posándose
una
a
una
en los alambres de la página,
chirriando, picoteando, lluvia de alas
y yo sin pan que darles, solamente
dejándolos venir. Tal vez

sea eso un árbol

o tal vez

el amor.

Julio Cortázar

dijous, 20 de gener de 2011

O NO TANT...


Menorca 13.01.2011

Que el cielo exista,
aunque nuestro lugar sea el infierno

Jorge Luis Borges

dimarts, 18 de gener de 2011

TOTA UNA DÈCADA...


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"Lo transmutaba todo, al cabo (y yo se lo agradecía) en una fantástica visión de la alegría como simultaneidad [...] Éramos únicos. Todo empezaba con nosotros. Entonces se entrometía la literatura. Recordaba a Proust: "...conocer de nuevo a Gilberte como en el tiempo de la creación, como si aún no existiera el pasado". Y de allí sólo había un paso al bolero que a veces entraba por la ventana con la voz de Lucho Gatica, desde los cuartos de los criados, "No me preguntes más/déjame imaginar/que no existe el pasado/y que nacimos/el mismo instante en que nos conocimos..." No había leído aún, es cierto, la frase de una novela de su marido, Iván Gravet, en la que dice, más o menos, que una pareja existe mientras es capaz de inventarse o porque es preferible la mierda a la soledad. El problema de la pareja es dejar de inventarse. Prefería pensar que estaba capturado dentro del cuerpo de esta mujer, como un feto que se va gestando y que teme, al ser arrojado al mundo, perder a la madre nutriente, Diana, Artemisa, Cibeles, Astarté, Diosa original...
- Me encanta tu frente nublada -me decía Diana cuando yo pensaba estas cosas.
- Tú, en cambio, siempre tienes la frente clara.
- Ah -exclamó ella-, es que si me ves sufrir un día, lo tendrás que pagar."
(pág. 61)

43...



la caracola

me deja en el oído
viejos pregones


Mario Benedetti


dilluns, 17 de gener de 2011

50...


Girona 17.01.2011


quiero vivir
hasta el último instante

de la (ti)niebla

Mario Benedetti

diumenge, 16 de gener de 2011

EN UN CAPVESPRE DE DIUMENGE...


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La fotografía es verdad.
Y el cine es verdad 24 veces por segundo


Jean Luc Goddard

125...


Girona 16.01.2011

como aventura
sólo queda arrimarnos
al horizonte


Mario Benedetti


dissabte, 15 de gener de 2011

GROC... VERMELL... I VERD!


Girona 15.01.2011

cuántos semáforos

para encontrar la senda
del viejo escrúpulo


Mario Benedetti


A MODO DE CONFESSIÓ...


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"Durante la guerra me apasioné por la poesía, en particular la inglesa. Después perdí todo interés. Mientras frecuentas la poesía, no te arriesgas al vacío interior. La obra y el lector pertenecen al mismo universo, una intimidad extraordinaria los vincula. Como en el caso de la música, te aproximas a algo esencial que te colma: como una gracia, una complicidad sobrenatural con lo indefinible. El tiempo queda eliminado, te ves proyectado fuera del devenir. Música y poesía, dos aberraciones sublimes.

¿Por qué rompió usted con la poesía?
Por agotamiento interior, por debilitamiento de mi capacidad de emoción. Llega un momento en que te insensibilizas. El interés por la poesía está vinculado con esa lozanía del espíritu sin la cual calas rápidamente sus artificios. Lo mismo ocurre con la escritura. A medida que avanzo en edad, escribir me parece inesencial. Tras haber salido ya de un ciclo de tormentos, experimento por fin la dulzura de la capitulación. Como el rendimiento es la peor de las supersticiones, me alegro de no haber caído en él [...] Si he caído en la tentación de escribir, la responsabilidad corresponde a mi ociosidad. De algún modo había que justificarla, ¿y qué otra cosa podía hacer que escribir? El fragmento, único género compatible con mis humores, es el orgullo de un instante transfigurado, con todas las contradicciones que de ello se derivan. Una obra de gran empeño, sometida a las exigencias de una construcción, falseada por la obsesión de la continuidad, es demasiado coherente para ser verdadera."
(p. 177-178, fragment de la conversa amb Sylvie Jaudeau)



Emil M. Cioran

divendres, 14 de gener de 2011

53...


Girona 14.01.2011


las soledades
está de más decirlo

siempre andan solas


Mario Benedetti

dijous, 13 de gener de 2011



Caída


Y me vuelvo a caer desde mí mismo
al vacío
a la nada

¡Qué pirueta!

¿Desciendo o vuelo?

No lo sé

Recibo el golpe de rigor, y me incorporo.
Me toco para ver si hubo daño,

mas no me encuentro.

Mi cuerpo ¿dónde está?

Me duele sólo el alma.

Nada grave.

Ángel González

(pág. 73, NADA GRAVE)



dimecres, 12 de gener de 2011

141...


Roma 28.04.2007


cuando se empaña
el vidrio arma el paisaje
que a mí me gusta

Mario Benedetti

dilluns, 10 de gener de 2011

Tree and Sky

Again
thwe bare brush of
the half-broken

and already-written-of
tree alone
on its battered

hummock-

Above
among the shufflings

of the distant

cloud-rifts

vaporously

the unmoving
blue

(pág. 152-154)


Árbol y
cielo


Una vez más
el ramaje desnudo
de ese árbol casi vencido
y del que ya he escrito,
solitario en lo alto
de su montículo agrietado...

Arriba
entre la ristra
de una página
de nubes distantes
vaporoso el azul
inmóvil
(pág. 153-155)

diumenge, 9 de gener de 2011


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Fue... fue... en el Báltico. Regresaba de un temprano paseo matutino. El bosque estaba en silencio, muy en silencio. Incluso mis paso resonaban en el blando suelo de color marrón, como el hábito de un monje. Sólo el aire bullía con el canto de los pájaros [...] Entonces apareció el pueblo. Las casitas estaban mucho más blancas que de costumbre y sus ojos de pestañas de musgo, las ventanas, brillaban con mucha más nitidez. Y la torre de la iglesia con el rojo tejado de cebolla... ¡qué divertida!: parecía un moflete sano y robusto. Al otro lado, el camino de guijarros lustrosos, y las piedras miliares con sus tejadillos, como niños con sus camisitas [...] Atravesé las calles. Justo delante de mí había despuntado la mañana [...] Me acerqué a la orilla del mar. El mar era como tupido satén, de un azul violáceo [...] Me quedé mirando fijamente aquella centelleante magnificencia. Como un niño al que acaban de dar un bonito juguete, me habría gustado poder gritar a todos los que quiero: "¡Venid y ved! ¿No es esto adorable?. Mi pecho rebosaba de júbilo y alegría. Un pescador, viejo y tostado por el sol, venía justamente por el camino. Me acerqué rápidamente a él y le apreté la mano... Sí, fue en el Báltico. Por cierto, por aquel entonces llevaba escrupulosamente un diario. Ese día anoté en mi cuaderno: "¡Un domingo...!". Ni una palabra más.
(fragment de's relat DOMINGO p. 104.106)



49...


Ciutadella 9.01.2011


desde la biblia
el cielo y el desnudo
pecaron juntos


Mario Benedetti

dissabte, 8 de gener de 2011

AL PEU DE LA LLETRA...


Los traductores son los héroes ocultos de la literatura, los instrumentos casi siempre olvidados que posibilitan que diferentes culturas se comuniquen entre sí. Los que nos han permitido comprender que todos nosotros, oriundos de diferentes partes del planeta, vivimos en un mismo mundo.

divendres, 7 de gener de 2011


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"Llevo un vestido de seda natural, usado, casi transparente. Con anterioridad fue un vestido de mi madre, un día dejó de ponérselo porque lo consideraba demasiado claro. Me lo dió. Es un vestido sin mangas, muy escotado. Tiene ese lustre que adquiere la seda natural con el uso. Recuerdo ese vestido. Creo que me sienta bien. Le puse un cinturón de cuero en la cintura, quizás un cinturón de mis hermanos [...] Ese día debo llevar el famoso par de tacones altos de lamé dorado... voy al instituto con zapatos de noche [...] Y un sombrero de hombre, de ala plana, un sombrero de fieltro flexible de color de palo de rosa con una ancha cinta negra [...] He olvidado como llegó a mis manos. No se me ocurre quién pudo dármelo. Creo que fue mi madre quien me lo compró y a instancias mías. Única certeza: era una rebaja rebajada [...] Nunca había visto ninguna película con esas indias que llevan esos mismos sombreros de ala plana y trenzas por delante del cuerpo. Ese día yo también llevo trenzas, no las he recogido como hago normalmente, pero no son iguales. Llevo dos largas trenzas delante de mi cuerpo como esas mujeres de las películas que nunca he visto, pero son trenzas de niña. Desde que tengo el sombrero, para poder ponérmelo, ya no recojo mis cabellos [...] Mis cabellos son abundantes, flexibles, dolorosos, una mata cobriza que me llega a la cintura. Con frecuencia me dicen que es lo más bonito que tengo y yo pienso que eso significa que no soy guapa [...] En el transbordador, miren, todavía las llevo. Quince años y medio. Ya voy maquillada. Uso crema Tokalon, intento disimular las pecas que tengo en la parte superior de la mejilla, debajo de los ojos [...] Ese día llevo también los labios pintados con carmín rojo oscuro como en aquel tiempo, cereza. No uso perfume, en casa de mi madre hay agua de colonia y jabón Palmolive.
En el transbordador, junto al autocar, hay una gran limusina negra [...] En la limusina hay un hombre muy elegante que me mira. No es un blanco. Viste a la europea, lleva el traje de tusor blanco propio de los banqueros de Saigón. Me mira. Ya estoy acostumbrada a que me miren. Mian a las blancas de las colonias, y a las niñas blancas de doce años también. Desde hace tres años los blancos también me miran por las calles y los amigos de mi madre me piden amablemente que vaya a merendar a su casa a la hora en que sus mujeres juegan a tenis en el Club Deportivo."
(pág. 19-26)

Marguerite Duras


http://www.deculto.com/wp-content/uploads/2007/02/el_amante.jpg

fragment de la pel·lícula
feta damunt la novel·la

dijous, 6 de gener de 2011

58...


Verona (26.06.2010)

las añoranzas
son menos añoranzas
cerca del río

Mario Benedetti


Torre de'n Gaumés 22.08.2010


no sigas las huellas
de los antiguos
busca lo que ellos buscaron


Matsuo Bashoo


dimarts, 4 de gener de 2011

diumenge, 2 de gener de 2011


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"Terminaré con unas observaciones acerca del estilo de Nietzsche. Su escritura es fragmentaria. Los fragmentos no están unívocamente hilados; muchas veces el salto de uno a otro parece abrupto, antojadizo; sus fragmentos no están hilados porque hilar equivale a cerrar, el continuum asegura la tiranía del lenguaje impenetrado. Pero si bien pueden aparecer separados desde un punto de vista temático, no lo están en cuanto a la preocupación de fondo, a la intención. No están separados en cuanto a la intención original: toda línea es 'iniciación'. Hay en todo momento una intención de comienzo absoluto; se comienza y se recomienza; no hay comienzo, tampoco hay término -el libro está tan poco terminado al principio como al fin-. El movimiento es circular, cada fragmento puede relacionarse, conducir a cualquier otro; las implicaciones, connotaciones, relámpagos de intuición unen. También contrastan, parecen contradecirse, se sacan chispas. Potencialmente cada uno puede relacionarse con todos. La unión actual exige, sin embargo, el trabajo efectivo del lector, para repensar y rearmar, articular y desarticular a Nietzsche. " (p. 20-21, fragment des pròleg de Roberto Echavarren).

"Para que haya arte, para que exista un fenómeno o mirada estética, es necesaria la siguiente condición fisiológica: la embriaguez. La embriaguez debe primero levantar el nivel de excitabilidad de toda la máquina: de otro modo no se llega al arte. Para lo cual todos los tipos de embriaguez son idóneos: antes que nada, la embriaguez de la excitación sexual, la forma más antigua, originaria de la embriaguez. Del mismo modo, la embriaguez proviniente de un fuerte deseo o emoción; la embriaguez de la fiesta, de la lucha, del trozo de bravura, de la victoria, es decir, de todo movimiento extremo; la embriaguez de la crueldad; la embriaguez de destrucción, la embriaguez relacionada con los cambios meteorológicos, como por ejemplo la embriaguez primaveral; o bajo el influjo de narcóticos; por fin la embriaguez de la voluntad, de una voluntad acumulada y gigante.
Lo esencial de la embriaguez es la sensación del acrecentamiento de fuerzas y de plenitud. El hombre, así poseído, se entrega a las cosas, las obliga a que se apoderen de él, las violenta; a este proceso se llama idealización. La idealización no consiste, como se cree generalmente, en separar y aniquilar lo que es pequeño y accesorio. Lo decisivo es más bien un gigantesco crecimiento de los rasgos principales, de manera que los otros desaparecen.
Todo en ese estado queda dominado por la plenitud interior: lo que se ve, lo que se desea, se ve ardiente, transportado, fuerte, recargado de fuerza. El hombre en ese estado transfigura las cosas hasta que éstas reflejen su poder, son reflejos de su propia perfección. Este imperativo transformador en perfección es el arte. En este goce de sí mismo, todo lo que no es hombre se vuelve humano; en el arte se conoce el hombre como perfección." (pág. 103-105)