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dimarts, 17 de febrer del 2015

RETORN...

 
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/11/babelia/1423658631_697394.html"Bajo el inmenso espejo del agua, el fango lo debe de cubrir todo, desde el borde del embalse hasta el cauce por el que discurre el río. Porque una cosa que me impresionó aquella vez (cuando bajamos hasta Vegamián para ver sus ruinas de cerca) fue descubrir que el río seguía corriendo por su antiguo cauce, incluso bajo el puente, que también sobrevivía, como desde los días de la creación del mundo. ¡Qué eran para él cien años, o dieciséis, que eran los que llevaba preso, para cambiar de curso y de dirección después de miles de fidelidad a ellos! Así que me imagino que ha de seguir así. corriendo por su cauce como entonces a pesar de las corrientes y de los millones de metros cúbicos de agua que ahora lo cubren, igual que la carretera, que, aun siendo mucho más joven, también seguía corriendo por donde la habían trazado, eso sí, ya muy destrozada.
Yo propuse que bajáramos por ella hasta la orilla, hasta donde el pantano ahora le permite seguir viva aunque también muy deteriorada, pues desde que se construyera éste nadie la ha vuelto a arreglar; ¿para qué, si ya no lleva a ninguna parte? Pero mi madre (o mi padre, que así se lo encomendó) ha decidio que aquí, lo más cerca posible de Ferreras, y aquí estamos, descendiendo por un monte que el pantano ha dejado en la mitad, puesto que el resto está sumergido. Al pie de él estaba Ferreras, en la confluencia de los dos arroyos que bajaban de Rucayo y Quintanilla y de las altas peñas de Arintero. Y que continúan haciéndolo, sólo quesumergidos ya como el Porma, el río que formó el valle y en el que desembocaban, al igual que la antigua carretera. Y es que bajo el embalse sigue la vida, o la muerte, depende de cómo uno lo mire.
Ahí quiere ir a parar mi padre. Con el río y la antigua carretera y con las truchas que ahora habitan este valle que tantas vacas y ovejas alimentí, así como jabalíes y otras especies salvajes. Con ellas descansará para siempre como lo hacen otros vecinos." (fragment pàg. 73-74)
 

http://elcastellano.elnortedecastilla.es/files/julioLlamazares.jpg





dissabte, 5 de març del 2011

DOTZE MÉS UN...


(més si clikeu damunt es llibre i aquí)

La mujer miró las nubes, algodonosas e inmóviles bajo la ventanilla del avión, y luego se recostó de nuevo en su asiento y cerró los ojos. Vestía completamente de azul [...] Hacía ya varios días que vivía con la mente en otra parte, como si aquella llamada al cabo de tantos años la hubiese despojado de repente de todo anclaje a la realidad. Ni siquiera pensaba en aquellas nubes que parecían haberse quedado presas bajo sus párpados...

El escritor se frotó los suyos y encendió otro cigarrillo. ¿Adónde le llevaba aquella historia? Y, sobre todo, ¿quién era aquella mujer? Eran las dos de la madrugada. Llevaba más de una hora sentado al ordenador y lo único que se le había ocurrido en todo ese tiempo era media página que no sabía por qué había escrito ni adónde podía llevarlo [...] Aquella imagen de la mujer que había visto hacía poco volviendo de Hungría quizá pudiera servirle como punto de partida. Al fin y al cabo, pensó, detrás de cada rostro hay una historia y el de aquella hermosa mujer se le quedó grabado por algo [...] El escritor, de momento, se atrevió a poner un título: La mujer de azul [...] Todo había comenzado el día anterior, cuando el escritor recibió una llamada del redactor jefe de Cultura del periódico con el que colaboraba frecuentemente: -¿Quieres escribir un cuento?
-¿Un cuento?... ¿Sobre qué?
-Tema libre
-¿Largo o corto?

-Treinta páginas
-¡¿Treinta páginas?! -exclamó el escritor calculando el tiempo que le llevaría escribir un relato así-. ¿Para cuándo?

-Para agosto... Pero tengo que tenerlo aquí el 20 de julio -oyó que le explicaba el redactor jefe al otro lado del auricular [...] Cuenta conmigo -le respondió el escritor sin atreverse a decir que no, que es lo que le gustaría. El encargo, la verdad, le cogía a contrapié. Llevaba meses inmerso en la escritura de una novela que quería terminar aquel otoño y pensaba dedicar el verano exclusivamente a ella. Pero la oferta era interesante [...] Pero pasaron los días (pasó incluso una semana) y al escritor seguía sin ocurrírsele una buena historia. La de la mujer azul acabó en la papelera como era de esperar y muchas otras se quedaron también por el camino apenas esbozadas o empezadas a escribir [...] El problema era que seguía sin saber sobre que escribirlo. Daba vueltas y más vueltas a los temas, ensayaba con todos los es
tilo y los géneros, pero seguía sin encontrar esa historia que te seduce desde el primer momento y no te abandona hasta el final. Eso era lo importante: encontrar un argumento que no cayera de pronto, una historia que creciera en lugar de desinflarse poco a poco, como les sucedía a todas las que había empezado. Porque un cuento -ya se sabe- no es el tema, ni siquiera su argumento o estructura, sino la trama que va creciendo a medida que sus hilos se entrelazan entre ellos.
(fragment des conte Un cuento de encargo)