(passeig marítim, 9.08.2012) la noche trajo del pómulo el anuncio, el día venillas deshiladas recordaba el ojo el sol, redondel craquelado, ocre hormigueo que los pasmados miran
erauna conversación, una y otra vez estaba afuera, eran dos hombres
conversando ahí fuera antes de amanecer, una y otra vez ante el muro y la puerta indiscernibles las frases, solo fluencia de tonos, lo peculiar de la voz no había viento no había luz, intermitente escucha la conciencia (pàg. 55)
tendrá que andar así, como en un barco por los pasillos de la casa, bamboleante equilibrio alterado velocidad era, la prisa era, deprisa se escapó, pero no tan deprisa, la vida era, era un pasillo, ahora sea calma que navega perdida