Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris D.Foenkinos. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris D.Foenkinos. Mostrar tots els missatges

dimecres, 6 de maig del 2015

DUBTES...


http://www.planetadelibros.com/estoy-mucho-mejor-libro-93492.html"Caminé un rato buscando un hotel. Era un turista en mi ciudad. Para huir de las continuas preocupaciones de la vida diaria, a veces había soñado con dejarlo todo. Todo el mundo lo piensa tarde o temprano. Cambiar de vida, volver a empezar de cero. En el fondo, habría sido incapaz. Por eso el destino lo había decidido por mí. Ya no tenía el maás mínimo punto de referencia. A veces incluso ni siquiera sabía lo que sentía. No era feliz ni desgraciado. Estaba descubriendo una zona extraña, bastante indolora debo decir, de la existencia. Tenía miedo de haberme vuelto insensible, pero no, era otra cosa. Era ser pasajero de tus propios días. Ya no pilotas, simplemente estás ahí, flotando en la sucensión de los acontecimientos. Notaba que mi espalda apreciaba mi nuevo letargo. ¿Por qué había pasado tantos años agobiándome por tonterías?

Me encontraba ahora delante de un hotel. Un establecimiento muy pequeñito [...] Parecía uno de esos hoteles parisinos en vías de desaparición, uno de esos que salen en las películas de los años setenta. Había una cama, una mesa y una butaca: lo suficiente para hacer feliz a un hombre sin ambición. Dije que me parecía perfecta. El gerente me indicó los horarios del desayuno y se marchó [...] Mis horas se había convertido en páginas en blanco. Sentado en la mesa de mi habitación, encendí mi ordenador. Abrí un documento de Word. Todas las frases eran posibles. Repetía sin cesar que había abandonado el proyecto de escribir. ¿Estaba seguro? Hacía tanto tiempo... Tal vez había soñado esa parte de mi vida. Tal vez me había inventado ese traje de artista frustrado. Me había hecho creer a mí mismo que lo había abandonado todo por la vida concreta. Pero, en el fondo, cuando uno quiere escribir de verdad, lo hace. Así pasa con todas las obsesiones, artísticas o de cualquier otro tipo. No se puede abandonar así, a la primera duda que surja. Esa novela de la Segunda Guerra Mundial de telón de fondo, ¿la había empezado siquiera? No recordaba nada de lo que había escrito. Sólo recordaba la postura del joven que tiene un proyecto literario. Me parecía estimulante jugar a ser escritor."  (fragment pàg. 237-241)

http://fr.wikipedia.org/wiki/David_Foenkinos




dijous, 2 d’abril del 2015

CHARLOTTE...


http://www.alfaguara.com/es/noticia/david-foenkinos-gana-el-premio-goncourt-des-lyceens-2014-por-su-novela-charlotte-que-alfaguara-publicara-en-marzo/Le cubren las sienes gotitas de sudor.
Insiste: señorita, tenga la bondad de seguirme.
Y añade: se lo ruego.
Charlotte no sabe qué pensar.
El hecho de que sea tan joven y tan amable la tranquiliza un poco.
Pero ya no puede creer en nadie.

Decide levantarse y acompañarlo.
Cuando están los dos abajo, le ordena que eche a andar.
Al cabo de unos metros, están aparte.
Váyase, le dice.
Váyase deprisa y no se vuelva.
Como Charlotte no se mueve, insiste: ¡vamos, deprisa, váyase!
Ella entiende lo que está pasando.Está salvándola, ni más ni menos.
No sabe qué decir para darle las gracias.
De todas formas, no tiene tiempo para pensarlo.
Debe darse prisa.
Echa a andar.
Despacio y luego cada vez más rápido.
En una callejuela de Niza, al fin se vuelve.
Detrás de ella ya no hay nadie.

Cuando rregresa a La Belle Aurore, todo cambia.
A Charlotte, más que nunca, la invade la urgencia.
Tiene que actuar sin perder tiempo.
Su trazo es aún más vivo.
Hay muchas páginas que sólo incluyen texto.
Tiene que contar la historia de su familia.
Antes de que sea demasiado tarde.
Algunos dibujos son más bien apuntes.
No pinta, corre.
Ese frenesí de la segunda mitad de la obra resulta abrumador.
Una creación al borde del precipicio.
Recluida, más flaca y muerta de miedo, Charlotte se olvida de sí y se extravía.
Hasta el final.

En una carta, escribió estas palabras de conclusión:

En mi obra de tratro, yo era todos los personajes.
He aprendido a tirar por todos los caminos.
Y así me convertí en mí misma.

La fuerza de la última pintura sobrecoge.
Charlotte se dibuja a sí misma frente al mar.
La vemos de espaldas.
En el cuerpo, escribe el título: Leben? oder Theater?
Precisamente con ella se cierra esta obra que trata de su propia vida.

Esa imagen guarda un curioso parecido con una foto de Charlotte.
En ella aparece pintando en un sitio elevado.
Con el Mediterráneo a sus pies.
Mira el objetivo con indiferencia.
Diríase que el fotógrafo le está robando un momento de contemplación.
De esa vida que lleva, fusionada con la naturaleza.
Charlotte parece confundirse con las hierbas.
Maravillada ante el color del cielo.
Ese resplandor nos trae a la mente las últimas palabras de Goethe.
A orillas de la muerte, se puso a gritar: ¡más luz!

Haca falta una luz resplandeciente para morir.

(fragment pàg. 171-172)

:http://www.babelio.com/auteur/David-Foenkinos/8100

dimecres, 30 de maig del 2012

MN


"Por fin logró relajarse diciéndose que la apariencia no tenía por qué ser lo más importante. Que ante todo debía mostrarse relajado y tener conversación sobre temas variados. Sobre todo no haa que hablar de trabajo. Pero ¿de qué iban a hablar entonces? No se cambia así como así de entorno. Se iban a sentir como dos carniceros en un congreso de vegetarianos. No, era absurdo. Quizá lo mejor fuera anular la cita. Todavía estaba a tiempo. Podía decir que le había surgido un problema de fuerza mayor. Sí, lo siento, Nathalie. Me habría gustado tanto, bien lo sabe usted, pero bueno, es que hoy mamá ha muerto. No, no, eso no, demasiado violento. Y demasiado Camus, Y Camus, para anular una cena, como que no. Mucho mejor Sartre. Esta noche no puedo, tiene que entenderlo, el infierno son los demás. Un tonito existencialista en la voz y colaría. Mientras divagaba de esa manera, se dijo que seguramente ella también debía de haber buscado excusas para anular la cena en el último momento. Pero, por ahora, todavía nada. Habían quedado una hora después, y no había llegado ningún mensaje de Nathalie. Seguramente estaría pensando a ver qué excusa ponerle. O si no, quizá tuviera un problema de batería en su teléfono y por eso no podía avisarle de que le había surgido un imprevisto. Markus siguió dando vueltas nervioso por su habitación un rato más y, al no tener noticias de Nathalie, salió de casa con la sensación de que debía llevar a cabo una misión espacial."
(fragment pàg. 103-104)