dilluns, 30 de desembre del 2013

CARRERS...


Ciutadella, 30.12.2013

No tots els camins són per tots el caminaires;
mireu com les aranyes en fan camins pels aires.

Goethe




Hay dos personas en cada fotografía: 
el fotógrafo y el espectador


diumenge, 29 de desembre del 2013

LLUVIA




























Plaça d'Atrutx 29.12.2013

hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la
mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo pero no al mundo
ni a una mujer/ni al alma
es decir/a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy/que llueve mucho/
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo/que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado.


Juan Gelman

dijous, 26 de desembre del 2013

ARPEGIS


 Són incomptables
els estels, però em basten
aquells que miro.

Joana Raspall

diumenge, 22 de desembre del 2013

dissabte, 21 de desembre del 2013

Ai, QUIN FRED QUE FA!




























Ai, quin fred que fa!
tinc les cames enrampades
tinc les mans encarcarades,

tinc el nas fet un glaç...
Si això dura no sé pas...

Ai quin fred que fa!
Jo no el puc pas aguantar.


Josep Carner


Feliç estrena d'hivern!

dijous, 19 de desembre del 2013

EN EL TEMPS...

  

La vida és com un mural en què tothom 
posa una pinzellada i després marxa; 
i el mural continua

Joan Margarit 


escenes cultura talaiòtica
aquarel·les Andreu T.




dimarts, 17 de desembre del 2013

JO TAMBÉ!!


http://www.megustaleer.com/ficha/L346712/yo-fui-a-egb
A CLASE

Lo mejor de volver al cole era cuando, unos días antes de empezar el curso en septiembre, nos daban los libros. Llegábamos a casa y no podíamos evitar repasarlos uno a uno para descubrir todas sus fotos y dibujos, con ese olor que todavia desprendían a imprenta. Más tarde, cuando nos tocara estudiarlos  ya no nos haría tanta gracia, pero había pasado demasiado tiempo desde que habíamos completado el Vacaciones Santillana y, en el fondo, teníamos mono de volver a encontrarnos con nuestros compañeros de clase y, sobre todo estrenar todo el marerial escolar.
Viendo aquellos libros tan nuevecitos que nos daba hasta miedo de abrir completamente por si se quedaban las marcas, que forrábamos con tanta delicadeza y les poníamos el nombre con esas letras adhesivas que regalaban con el forro o con el Dymo, resultaba imposible imaginar cómo iban a acabar de pintarrajeados al terminar el curso, por más que nos dijeran nuestras madres que teníamos que cuidarlos para que les sirvieran a nuestros hermanos menores..."

EN LA CARTERA DEL COLE

Alpino: Si Marco nos hizo viajar de los Apeninos a los Andes, estos lápices de colores de madera nos trasladaban hasta los alpes solo para indicarnos que eran los más largos. Inconfundible esa pintura atravesada por una señal indicativa de 10 Km que aparecía representada en la caja. ¿Para llegar adónde?

Boli Bic: "Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal", y creo que la gran mayoría nos decantabamos por este último como nuestro boli oficial de EGB. De él se aprovechaba todo: el pequeño tapón superior para morderlo, el capuchón para caparlo y el tubo del boli lo mismo se convertía en una cerbatana que en la superficie perfecta para copia las chuletas con la punta del compás.

Boli de cuatro colores: El rojo, el negro y el azul vale, pero ¿el verde?, ¿para qué podíamos necesitar un boli verde? Ah, vale, para intentar bajar las cuatro minas a la vez apretando sus cuatro botones; esa era la gracia.

Goma Milán: Que aquella goma oliera tan bien y encima pusiera "nata" era una clara invitación a comértela, pero enseguida descubrías que su sabor no cumplía las expectativas creadas. Con el uso, primero la transformabas en un círculo perfecto para que rodara, después en un tampón de clonar y finalmente terminaba agujereada con el boli en el centro o cortada a cachitos con la regla. Lo que han tenido que sufrir las pobres Milán...

Goma de boli: Poder borrar todos los errores que cometías con el boli y olvidarte de los tachones para siempre podría haber sido el mayor invento de la humanidad. Todos corrimos a probarlo, pero aquello más que borrar lo que hacía era destrozar el papel. Cierto, ni rastro.

Cuadernos Rubio: Lo de la letra con sangre entra era falso. A nosotros nos entró a base de cuadernos y cuadernos Rubio que consiguieron que todos acabáramos escribiendo igual. La caligrafía era sagrada y lo de copiar quinientas veces una frase a modo de castigo fue vital para pillar agilidad.

  J. Ikaz i J. Díaz