diumenge, 22 de juliol de 2012

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Las dulces nubes me dan sueño,
El cielo azul me hace dormirme,
Floto, en mi íntimo abandono,
A flor de no poder sentirme.
Y es suave, como un correr de agua,
Sentirme nadie en la corriente,
No soy capaz de pena o peso.
Mi alma es aquello que no tiene.
Qué bien, a orillas del arroyo,
Saber que es él quien se va yendo...
Y sólo en sueños voy delante,
Y sólo en sueños voy siguiendo.

Fernando Pessoa


(pàg. 89)