dissabte, 14 de maig del 2011

EN DOS TEMPS...


Oda al libro I

Libro, cuando te cierro
abro la vida.
Escucho
entrecortados gritos
en los puertos.
Los lingotes del cobre
cruzan los arenales,
bajan a Tocopilla.
Es de noche.
Entre la islas
nuestro océano
palpita con sus peces.
Toca los pies, los muslos,
Las costillas calcáreas
de mi patria.
Toda la noche pega en sus orillas
y con la luz de día
amanece cantando
como si despertara una guitarra.
A mí me llama el golpe
del océano. A mí
me llama el viento,
y Rodríguez me llama,
José Antonio,
recibí un telegrama
del sindicato "Mina"
y ella, la que yo amo
(no les diré su nombre),
me espera en Bucalemu.
Libro, tú no has podido
empapelarme,
no me llenaste
de tipografía,
de impresiones celestes,
no pudiste
encuadernar mis ojos,
salgo de ti a poblar las arboledas
con la ronca familia de mi canto,
a trabajar metales encendidos
o a comer carne asada
junto al fuego en los montes.
Amo los libros
exploradores,
libros con bosque o nieve,
profundidad o cielo,
pero
odio
el libro araña
en donde el pensamiento
fue disponiendo alambre venenoso
para que allí se enrede
la juvenil y circundante mosca.
Libro, déjame libre.
Yo no quiero ir vestido
de volumen,
yo no vengo de un tomo,
mis poemas
no han comido poemas,
devoran
apasionados acontecimientos,
se nutren de intemperie,
extraen alimento
de la tierra y los hombres.
Libro, déjame andar por los caminos
con polvo en los zapatos
y sin mitología:
vuelve a tu biblioteca,
yo me voy por las calles.
He aprendido la vida
de la vida,
el amor lo aprendí de un solo beso,
y no pude enseñar a nadie nada
sino lo que he vivido,
cuanto tuve en común con otros hombres,
cuanto luché con ellos:
cuanto expresé de todos en mi canto.

Oda al Libro II

Libro
hermoso,
libro,
mínimo bosque,
hoja
tras hoja,
huele
tu papel
a elemento,
eres
matutino y nocturno,
cereal,
oceánico,
en tus antiguas páginas
cazadores de osos,
fogatas
cerca del Mississipi,
canoas
en las islas,
más tarde
caminos
y caminos,
revelaciones,
pueblos
insurgentes,
Rimbaud como un herido
pez sangriento
palpitando en el lodo,
y la hermosura
de la fraternidad,
piedra por piedra
sube el castillo humano,
dolores que entretejen
la firmeza,
acciones solidarias,
libro
oculto
de bolsillo
en bolsillo,
lámpara
clandestina,
estrella roja.

Nosotros
los poetas
caminantes
exploramos
el mundo,
en cada puerta
nos recibió la vida,
participamos
en la lucha terrestre.
¿Cuál fue nuestra victoria?
Un libro,
un libro lleno
de contactos humanos,
de camisas,
un libro
sin soledad, con hombres
y herramientas,
un libro
es la victoria.
Vive y cae
como todos los frutos,
no sólo tiene luz,
no sólo tiene
sombra,
se apaga,
se deshoja,
se pierde
entre las calles,
se desploma en la tierra.
Libro de poesía
de mañana,
otra vez
vuelve
a tener nieve o musgo
en tus páginas
para que las pisadas
o los ojos
vayan grabando
huellas:
de nuevo
descríbenos el mundo,
los manantiales
entre la espesura,
las altas arboledas,
los planetas
polares,
y el hombre
en los caminos,
en los nuevos caminos,
avanzando
en la selva,
en el agua,
en el cielo,
en la desnuda soledad marina,
el hombre
descubriendo
los últimos secretos,
el hombre
regresando
con un libro,
el cazador de vuelta
con un libro,
el campesino arando
con un libro.

divendres, 13 de maig del 2011


Lo único más importante que querer escribir,
no es incluso no escribir, sino no no-escribir,
no poder dejar de escribir

Jacques Derrida

dijous, 12 de maig del 2011

QUARANTA ANYS ENRERA...


"En aquell temps, no hi havia gaire gent, a la llibreria. En Bosmans intentava recordar la configuració del local. La llibreria pròpiament dita amb la taula de fusta fosca. La porta del fons donava a una mena d'hangar amb teulada de vidre, una reserva plena de llibres. En una de les parets hi havia un plafó vell on es llegia: CASTROL. Al final de tot, la porta de ferro corredissa s'obria a un altre carrer. En Bosmans havia arribat a la conclusió que es tractava d'un antic garatge. A més a més, una tarda, rebuscant en els arxius, havia trobat el contracte original. Sí, era exactament això: la llibreria i l'editorial Sablier havien reemplaçat el garatge de l'Angle. Una escala ampla, amb barana de ferro, portava a la llibreria a l'entresòl, on abans hi havia les oficines de l'editorial. A la porta de la dreta, una placa de coure amb el nom gravat de l'editor: "Lucien Hornbacher". Un corredor. Després, una sala bastant fosca que en Bosmans anomenava "el saló dels fumadors". Un sofà i unes butaques de cuir fosc. Cendrers sobre tres peus. El terra estava cobert amb una catifa persa. I tot al voltant, llibreries vidrades. Contenien totes les obres publicades per l'editorial Sablier durant els vint anys de la seva existència [...] Com havia trobat aquesta feina? una tarda que es passejava a prop de casa, al districte 14è, li havia cridat l'atenció l'emblema, mig esborrat a l'aparador, Editions du Sablier. Hi va entrar. En Bourlagoff estava assegut darrere la taula. Van començar a parlar. Buscaven algú per estar a la llibreria quatre dies a la setmana... Un estudiant. En Bosmans va dir que la feina li interessava, però que no era "estudiant". No tenia importància. Li donarien dos-cents francs a la setmana". (fragment pàg. 54-56)

I TENIR UN MUNT D'HORES PER DAVANT...


Levantarse en plena noche
para abrir un libro es
ultrajar al insomnio

E.M. Cioran

dimecres, 11 de maig del 2011

42...


Ciutadella 10.05.2011

la golondrina
de vuelta a su pasado

no encuentra el nido


Mario Benedetti


dimarts, 10 de maig del 2011


El nuestro es un oficio en el que es necesario sentirse seguro.
No es posible convivir con demasiadas dudas


Alessandro Baricco

dilluns, 9 de maig del 2011

BREUS PINZELLADES...


"Pronto una secreta urgencia unió a estos dos seres tan lejanos entre sí y, sin embargo, tan similares en su modestia y en el candor de sus sentimientos. El uno, un hombre al que la vida había enseñado que en el estrato de lo más profundo no hay más que transparencia y tranquilidad, un hombre con experiencia, al que los muchos días y años habían vuelto sencillo. La otra, alguien que aún no había sentido la vida, porque, como enredada en la oscuridad, se había pasado el tiempo absorta en meditaciones, alguien a quien el primer rayo que le llegó del mundo de la luz le alcanzó en los más hondo, reflejándose en un sosegado brillo de un único color. Los dos estaban solos entre los hombres. Así, se sintieron muy próximos. La diferencia de sexo no jugaba ningún papel entre ellos. En el uno, la mera idea se había apagado y tan sólo arrojaba la luz crepuscular de un recuerrdo clarificador sobre su vida. La muchacha aún no era consciente del oscuro sentimiento de su feminidad, que tan sólo se manifestaba en un dulce anhelo, muy inestable e inquieto y que aún no conocía su objetivo. Aún se alzaba entre ellos un leve y tembloroso muro: el de la extrañeza de los pueblos y las religiones, la orden que les dictaba la sangre de tener que verse siempre como extraños, una orden que, hostil, alimenta la desconfianza y que tan sólo se supera en un instante de gran amor". (fragment pàg. 48-49)

diumenge, 8 de maig del 2011



Un sonet per a tu

Un sonet per a tu que em fas més clar
tant el dolor fecund com l'alegria,
un sonet amb els mots de cada dia,
amb els mots de conèixer i estimar.

Discretament l'escric, i vull pensar
que el rebràs amb discreta melangia,
com si es tractés d'alguna melodia
que sempre és agradable recordar.

Un sonet per a tu, només això,
però amb aquell toc lleu de fantasia
que fa que els versos siguin de debò.

Un sonet per a tu que m'ha permès
de dir-te clarament el que volia:
més enllà de tenir-te no hi ha res.

Miquel Martí i Pol



dissabte, 7 de maig del 2011



44. Disparate

En primera instancia somos un desatino y en últi-
ma instancia un disparate. No sé quién se habrá ocupado
de crearnos, tan indefensos, tan soberbios, tan inauditos,
tan curiosos.
Sin embargo sin embargo y con embargo somos
un misterio que está siempre en el borde del abismo. El
universo sólo sabe burlarse de nosotros, nos abanica con la
pantalla de la muerte como si fuera una novedad. ¡Si sa-
bremos que el no existir existe!
Somos un disparate porque así y todo buceamos
en la fe, buscamos el cielo cuando la lluvia lo desaparece y
abrimos los brazos cuando las catástrofes nos cercan.
Somos un disparate porque elegimos el crepúscu-
lo desde la terraza y nos metemos en la noche sin ninguna
exigencia.
Aquí y allá enfretamos paradojas, inventamos pa-
labras de locura, paréntesis de ansiedad. Y así andamos, des-
calzos, por las piedras, sin que el alrededor nos haga mella.
Y mientras tanto, el mundo mudo nos contempla
y el corazón nos sigue.
Qué disparate.

(p. 55)

Mario Benedetti





divendres, 6 de maig del 2011


"NO ÉS UNA BONA IDEA, enamorar-se a l'hivern. Els símptomes són més sublims i més dolorosos. La llum perfecta del fred esperona la delectació amorosa en l'espera. El calfred exalta febrilitat [...] Les altres estacions melindregen, tenen brots, parres o fullatges on enterrar-hi els estats d'ànim. La nuesa hivernal no ofereix cap refugi. Hi ha alguna cosa més traïdora que el miratge del desert, i és el famós miratge del fred, l'oasi del cercle polar, la bellesa escandalosa que només la temperatura negativa fa possible.
L'hivern i l'amor tenen en comú que tant l'un com l'altre fan desitjar el reconfort després de la duresa de la prova a què ens sotmeten; la coincidència dels dos estadis exclou qualsevol reconfort. Alleujar el fred per mitjà de la calor embafa l'amor amb una impressió d'obscenitat, alleujar la passió obrint la finestre perquè entri l'aire envia a la tomba en un temps rècord.
El meu miratge de fred es deia Astrolabe. La veia pertot arreu. Les nits inacabables que passava tremolant al seu antre sense calefacció jo les vivia mentalment amb ella. L'amor impedeix la fatuïtat: en comptes d'maginar-me l'escalfor que el meu cos hauria pogut donar al seu, baixava corrents el termòmetre amb la dama dels meus pensaments, i la cremor glaçada que podíem atènyer no tenia límits.
El fred ja no era una amenaça sinó un poder imperiós que ens animava, que parlava en nom seu: "Sóc el fred, i si regno a l'univers és per un motiu tan simple que no hi ha pensat mai ningú: necessito que em sentin, que m'experimentin. És la necessitat de qualsevol artista. I cap no se n'ha sortit tan bé com jo: tot el món i tots els mons em senten. Quan el sol i les altres estrelles s'hauran apagat, jo encara cremaré, i els morts i els vius sentiran la meva abraçada... No som res si ningú m'experimenta, sense el calfred dels altres no existeixo, el fred també necessita combustible, el meu combustible és el vostre patiment, pels segles dels segles".
Vaig suportar bravament el fred, no només per compartir el destí de la meva estimada, sinó també per oferir el meu homenatge a l'artista universal". (fragment pàg. 43-44)


Amélie Nothomb