dissabte, 4 de juny del 2011

REFLEXIONS...


"No hi ha res fora de l'abast dels audaços que es fan a la mar cap al Nou Món, que escruten la volta celeste, la intimitat sangonosa, esglaiadora del cos. Plantegen qualsevol assumpte davant l'alternativa d'enunciar la seva raó suficient o deixar de ser. Un espanyol que ha deixat el braç a Lepant lliura en negatiu la difusió generalitzada del racionalisme. Les desventures de Don Quixot, fidel als adagis de la cavalleria feudal, anuncien el desencant del món, la primacia del sentit comú que proporcionará a Descartes, vint anys després de la desaparició de Cervantes, l'entrada del seu Discurs. Les relacions internes de la noblesa de la cort, les que la burgesia observa per professió, engendren una actitud nova, dessapasionada, calculadora que pot apartar-se de les possibilitats de prestigi o de profit de les quals és l'efecte induït per aplicar-se a altres objectes, a ella mateixa.
Al capdavall, tan li fa que sigui un home o un altre el que dugui a terme la tasca del seu temps. Quan arribi l'hora, més d'un és susceptible de fer-ho. L'atzar oferirà les circumstàncies més particularment favorables a un d'ells. El sociòleg Auguste Comte somiava en una història sense noms propis. Però, des de l'entrada en escena de l'individu, amb l'Edat Moderna, tenim el costum, justament, de privilegiar la iniciativa personal, la cara i el nom que adopten l'acció i la reflexió col·lectives..." (fragment pàg. 26-28)

divendres, 3 de juny del 2011

FOTOGRAMES...




Al final, som
aquí
només per veure món
i es tracta tan sols d'acumular
imatges de la bellesa de les coses
-com els cromos d'un àlbum-
sense cap altre argument.
Ens pensàvem
que la vida seria una novel·la
i és només un documental de geografia.

Vicenç Villatoro

dijous, 2 de juny del 2011

101...



Dindurra (Gijón 29.05.2011)

no es grave pero
el insomnio en la siesta
no tiene cura

Mario Benedetti

SENTIMENTS...


"
I Eroriak se dirigió al
camino del faro ruinoso. En cierta ocasión, Anderea le dijo que el faro antiguo y derruido se parecía a él, porque también estaba en medio de las olas furiosas o acariciantes. Desde entonces, el muchacho hablaba a menudo con las ruinas, con un lenguaje especial que sólo él entendía. Aquel atardecer en que las golondrinas volaban casi rozando la tierra, sus pisadas se detuvieron una vez más frente a la silueta gris, y se sentó en el suelo, al borde del estrecho camino de cemento que se internaba en el mar.
Ilé Eroriak se puso a imitar el grito de las gaviotas que bajaban al mar. Una gran paz se abría en el cielo, sobre su cabeza. Nunca hubiera podido decir por qué era feliz. Ni siquiera lo sabía. Su voz sonaba entrecortada, velada, tímida y fantástica como él. Nadie hubiera entendido por qué decía: 'Ya viene el caballo', cuando miraba atentamente el borde blanco de las olas que se encrespaban en torno al faro [...] Las manos duras de Ilé Eroriak, sus manos rudas y deformadas, se extendían hacia el mar, un mar entintado y espeso, formando, junto a los bordes de
cemento del camino, redondas bocas negras, abiertas, terribles. 'No me das miedo. Acércate.' Ilé miraba las pequeñas olas, las olas que se perdían apenas nacidas, tragadas por la avalancha de los grandes golpes de agua. '¿Por qué no sabéis defenderos? ¡Levantaos, cobardes, creced más, más, más!..." Ilé Eroriak reía a carcajadas, y su risa, cortada, sonora, era como si alguien golpeara una plancha de metal [...] Allí estaban los grandes y los pequeños, los débiles y los altivos, deshechos en espuma, solamente en espuma tranquila y suave, esponjosa... Llegaba una ola gigante, con estruendo, insultante. Pero Ilé se reía, porque sabía que no tardaría en estrellarse, vencida y temblorosa, contra las rocas del acantilado." (fragment pàg. 21-22)

dimarts, 31 de maig del 2011

202...


me compré un tango

en el kiosko de adioses
del aeropuerto


Mario Benedetti

RECORDS...


"Sin abrir los ojos sentí otra vez una oleada venturosa y cálida. Estaba en Barcelona. Haa amontonado demasiados sueños sobre este hecho concreto para no parecerme un milagro aquel primer rumor de la ciudad diciéndome tan claro que era una realidad verdadera como mi cuerpo, como el roce áspero de la manta sobre la mejilla. Me parecía haber soñado cosas malas, pero ahora descansaba en esta alegría. Cuando abrí los ojos vi a mi abuela mirándome. No a la viejecita de la noche anterior, pequeña y consumida, sino a una mujer de cara ovalada bajo el velillo de tul de un sombrero a la moda del siglo pasado. Sonreía muy suavemente, y la seda azul de su traje tenía una tierna palpitación. Junto a ella, en la sombra, mi abuelo, muy guapo, con la espesa barba castaña y los ojos azules bajo las cejas rectas.
Nunca les había visto juntos en aquella época de su vida, y tuve curiosidad por conocer el nombre del artista que firmaba los cuadros. Así eran los dos cuando vinieron a Barcelona hacía cincuenta años [...] En aquel tiempo el mundo era optimista y ellos se querían mucho. Estrenaron piso en la calle Aribau [...] Aunque no eran muy jóvenes tuvieron muchos niños, como en los cuentos [...] Cuando yo era la única nieta pasé allí las temporadas más excitantes de mi vida infantil. Todos los tíos me compraban golosinas y me premiaban las picardías que hacía a los otros. Los abuelos tenían ya el pelo blanco, pero eran aún fuertes y reían todas mis gracias. ¿Todo esto podía estar tan lejano?..." (fragment pàg. 22-23)

dilluns, 30 de maig del 2011

EN UN LLOC IMAGINARI...


"Dieciséis añ
itos tenías cuando te dedicaste todo un verano a investigar aquel episodio que cada cual contaba a su manera [...] ¿Dónde se quedaron las notas que escribiste entonces? Te vendría bien disponer de aquel diario. En fin, para qué más papeles, como si no bastasen los quinientos folios que has reunido, y los trescientos de Blanca... ¿Por qué diablos no los publicó mientras vivía? El libro Las plantas medicinales es muy bueno, está escrito con soltura y gracia, ¿por qué no publicó la historia de su amistad con Helena?... Te hubiera ahorrado muchos quebraderos de cabeza, esas páginas te están creando demasiados problemas que no sabes resolver [...] Ahora no puedes poner en cuestión el trabajo. Lo has corregido todo varias veces, el libro de La Braña y las memorias de Blanca, tienes que centrarte en dos o tres pasajes que no están claros, que sigues sin ver claros, y acabarlo de una vez, de una puta vez... Lo mejor será revisar los puntos más conflictivos, sólo ésos, y después ensamblarlo todo [...] Va hacia la librería, coge un magnetófono y unas cuantas cintas y lo coloca todo sobre la mesa. Pone las cintas bajo la luz de la lámpara para leer lo que está escrito en la carátula..." (fragment pàg. 98-99)


divendres, 27 de maig del 2011