dilluns, 30 de maig de 2011

EN UN LLOC IMAGINARI...


"Dieciséis añ
itos tenías cuando te dedicaste todo un verano a investigar aquel episodio que cada cual contaba a su manera [...] ¿Dónde se quedaron las notas que escribiste entonces? Te vendría bien disponer de aquel diario. En fin, para qué más papeles, como si no bastasen los quinientos folios que has reunido, y los trescientos de Blanca... ¿Por qué diablos no los publicó mientras vivía? El libro Las plantas medicinales es muy bueno, está escrito con soltura y gracia, ¿por qué no publicó la historia de su amistad con Helena?... Te hubiera ahorrado muchos quebraderos de cabeza, esas páginas te están creando demasiados problemas que no sabes resolver [...] Ahora no puedes poner en cuestión el trabajo. Lo has corregido todo varias veces, el libro de La Braña y las memorias de Blanca, tienes que centrarte en dos o tres pasajes que no están claros, que sigues sin ver claros, y acabarlo de una vez, de una puta vez... Lo mejor será revisar los puntos más conflictivos, sólo ésos, y después ensamblarlo todo [...] Va hacia la librería, coge un magnetófono y unas cuantas cintas y lo coloca todo sobre la mesa. Pone las cintas bajo la luz de la lámpara para leer lo que está escrito en la carátula..." (fragment pàg. 98-99)