dimecres, 28 de gener de 2015

TRESCANT PER BARCELONA...


http://www.planetadelibros.com/el-misterio-de-la-cripta-embrujada-libro-12017.html"Durante el trayecto, mientras efectuaba involuntariamente volatines en el aire que trajeron a mi recuerdo los que en su tiempo hiciera el malogrado príncipe Cantacuceno, y por no tener más que hacer, di en pensar que me rompería la crisma como colofon del vuelo. Pero no fue así, o no estaría usted saboreando estas páginas deleitosas, porque aterricé sobre un legamoso y profundo montón de detritus, que, a juzgar por su olor y consistencia, debía de estar integrado a partes iguales por restos de pescado, verdura, frutas, hortalizas, huevos, mondongos y otros despojos, en estado todo ello de avanzada descomposición, por lo que salí a flote cubierto de la cabeza a los pies de un tegumento pegajosos y fétido, pero ileso y contento.
Con poco esfuerzo vadeé la ciénaga y llegué a una tapia baja que escalé sin dificultad. A mujeriegas en la tapia, me volví a echar una última ojeada a la ventana de la que había sido mi habitación y descubrí sin sorpresa que había luz en ella, aun cuando yo recordaba perfectamente haberla apagado. Dos siluetas se recortaban en el recuadro de la ventana. No me detuve a estudiarlas: salté de la tapia al suelo y corrí agazapado entre sacos y cajones. Otra tapia o quizá la misma se interpuso. Saltar tapias es un arte que vengo practicando desde la infancia, así que salvé el obstáculo como quien no quiere la cosa y me vi en un callejón al extremo del cual había una calle que conducía a las Ramblas. Antes de ingresar en la más típica arteria barcelonesa, arrojé la pistola a una alcantarilla y no me sentí poco feliz al ver cómo el negro agujero se tragaba el funesto artefacto que poco antes me había estado apuntando. Para acabar de rematar mi suerte, había cesado de llover [...] Ya se vislumbraba un filo de claridad en el horizonte cuando emergió del bar mi hermana, con la que me reuní en dos zancadas y de la que recibí la más despectiva de las miradas. Le pregunté adónde iba y me dijo que a su casa. Me ofrecí a escoltarla.
-Tu sola imagen -le dije- es una incitación al desvaría. Comprendo que los hombres hagan locuras por ti, pero eso no quiere decir que, en mi calidad de hermano varón, esté dispuesto a consentirlas.
-Ya te he dicho que de dinero, nada.
Le reiteré que no me movían propósitos de sablazos o mendicidad y seguí charlando de trivialidades sacadas de un ¡Hola! de dos años atrás, cosa de la que no pareció percatarse, pues, aun en su boato, la vida de las celebridades es tan monótona como la nuestra, aunque más regalada... " (fragment pàg. 57-59)

http://ca.wikipedia.org/wiki/Eduard_Mendoza_i_Garriga