dimarts, 15 de gener del 2013

A DUES VEUS...



Rafael Argullol: ¿No creu que la fraternitat humana es produeix només quan els homes estan sota amenaça?
Moisès Broggi: Això es va provar amb el comunisme, però va ser un fracàs: El fracàs de la revolució és aquest. L'ideal és molt bonic, però l'home es mou més per interès propi, per egoisme. El gran enemic és l'egoisme.
R.A.: Per tant, la fraternitat entre els homes no li sembla possible. Però, si no és possible, llavors ¿com ens podemconformar amb la idea de no conèixer res, finalment? O sigui, al final de la vida no sabem res i a més ens sentim sols. ¿Hem de ser radicalment pessimistes?
M.B.: Davant d'aquestes qüestions, a mi m'agrada recórrer a Sant Agustí. A les dues ciutats de Sant Agustí, la del Bé i la del Mal. La del Bé és l'amor a Déu i el menyspreu a un mateix; i la del mal és l'amor a un mateix i el menyspreu a Déu. Déu són els altres, és el proïsme i l'amor a la naturalesa. Està molt bé, això.
R.A.: També estava molt bé la idea del comunisme. Com a idea, tal com expressa Plató a La República, és meravellosa, ¿però què vol dir que no és una idea massa elevada de la condició humana?
M.B.: És evident que és massa elevada. Una creació intel·lectual que degenerarà sempre per la condició humana. Jo ho conec bé, això, perquè vaig estar a Rússia en plena construcció del socialisme. Ha sigut un fracàs perquè amb l'organització comunista no hi havia propietat privada, tot era de l'estat. Però això és mentida, perquè no era de tots; els amos eren els funcionaris i aquests eren pitjors que els amos. A més, s'acaba l'esperit d'esforç personal; per tant, s'acaba l'esperit de lluita. Va ser un gran desastre, però un gran desastre que ha arrossegat a la humanitat durant un segle i mig pràcticament, el XIX i el XX. Crec que ha sigut un dels esdeveniments més decisius de l'època moderna.
R.A.: I tant, perquè és l'intent radical d'assolir una utopia, però era una utopia que anava en contra de la mateixa naturalesa humana, perquè la considerava massa elevada, o sigui, massa angèlica. Perquè en el fons el que fa el comunisme és reproduir la idea de Plató a La República de crear una societat ideal, sense tenir en compte que els homes no són ideals.
M.B.: Tens tota la raó. En l'interior de cada home es reprodueix la lluita entre les dues ciutats, la del Bé i la del Mal. Per això m'agrada Sant Agustí.
(fragment pàg. 25-26)
(més)




dilluns, 14 de gener del 2013

"Ni el sexo ni la muerte se pueden considerar de forma aislada. La mortalidad es una dimensión normal de la vida (un fallecimiento puede ser patológico; pero la mortalidad, en sí misma, no lo es: "No te mueres porque estés enfermo; te mueres porque estás vivo"). En cuanto a la sexualidad, ésta es una ocurrencia normal del deseo, al igual que el apetito o el hambre (deseo de comida), al igual que la sed (deseo de poder, de éxito, de gloria). Se podría objetar que el hambre no es tanto un deseo como la sensación de una necesidad, y que la codicia o la ambición no son tanto deseos como pasiones; en fin, que se puede desear beber sin tener sed y tener sed, quizás, sin desear beber. Pero considero aquí "deseo" en un sentido más amplio, el que le atribuye Spinoza : el deseo (cupiditas) es "la esencia misma del hombre", es decir, que en su potencia de existir, de sufrir y de actuar (su conatus), en tanto que ésta viene determinada por sus afectos -conscientes o inconsciente, innatos o adquiridos- y hace necesariamente "lo que sirve para su conservación" o bien a su alegría. Es la fuerza, en cada uno de nosotros, que nos mueve y nos conmueve: la única fuerza motriz, como decía Aristóteles, que convierte a cada ser humano en su "propio motor" (incluso cuando es gobernado desde el exterior) e integra también "el apetito, la valentía y la voluntad", y por tanto incluye tanto la pasión como la acción. Es la potencia de vivir, en tanto que existe en acto, y por tanto también -pues esa potencia es finita y siempre está confrontada a algo más fuerte que ella- el esfuerzo por vivir, o la vida, en cada uno de nosotros, como potencia y como esfuerzo [...] Todo ser vivo tiende a perseverar en su ser; todo ser vivo tiende a sobrevivir." (fragment pàg. 175)




diumenge, 13 de gener del 2013

YO MISMO


(Ciutadella, 13 de gener 2013) 

Yo mismo
me encontré frente a mí en una encrucijada.
Vi en mi rostro
una obstinada expresión, y dureza
en los ojos, como
un hombre decidido a cualquier cosa.

El camino era estrecho, y me dije:
"Apártate, déjame
paso,
pues tengo que llegar hasta tal sitio."

Pero yo no era fuerte y mi enemigo
me cayó encima con todo el peso de mi carne,
y quedé derrotado en la cuneta.

Sucedió de tal modo, y nunca pude
llegar a aquel lugar, y desde entonces
mi cuerpo marcha solo, equivocándose,
torciendo los designios que yo trazo.

(pág. 58 de Poemas)

Ángel González


divendres, 11 de gener del 2013

A LES POSTRES...

Amanecía
en el naranjel.
Abejitas de oro
buscaban la miel.

¿Dónde estará
la miel?

Está en la flor azul,
Isabel.
En la flor;
del romero aquel.

(Sillita de oro
para el moro.
Silla de oropel
para su mujer)

Amanecía
en el naranjel.


Federico García Lorca


dijous, 10 de gener del 2013


"He dejado Eugenia Grandet. Me he puesto a trabajar, pero sin entusiasmo. El Autodidacto, que me ve escribir, me observa con respetuosa concupiscencia. De vez en cuando levanto un poco la cabeza, veo el inmenso cuello postizo, recto, de donde sale su pescuezo de gallina. Lleva un traje raído pero su camisa es de una blancura deslumbrante. Acaba de sacar del estante otro libro cuyo título descifro al revés: La flecha de Caudebec, crónica normanda de Mlle. Julie Lavergne. Las lecturas del Autodidacto siempre me desconciertan.
De pronto me vuelven a la memoria los nombres de los últimos autores cuyas obras ha consultado: Lambert, Langlois, Larbalétrier, Lastev, Lavergne. Una iluminación: he comprendido el método del Autodidacto: se instruye por orden alfabético.
Lo contemplo con una especie de admiración. ¡Qué voluntad ha de tener para realizar lenta, obstinadamente, un plan de tan vasta envergadura! Un día, hace siete años (me ha dicho que estudia desde hace siete años), entró con gran pompa en esta sala. Recorrió con la mirada los innumerables libros que tapizan las paredes y debió decirse, poco más o menos como Rastignac: "Manos a la obra. Ciencia humana". Después tomó el primer libro del estante del primer extremo derecho, lo abrió en la primera página con un sentimiento de respeto y espanto unido a una decisión inquebrantable. Hoy está en la L. K después de J, L después de K. Pasó brutalmente del estudio de los coleópteros al de la teoría de los cuanta, de una obra sobre Tamerlán a un panfleto católico sobre el darwinismo; sin desconcertarse ni un instante. Lo ha leído todo; ha almacenado en su cabeza la mitad de lo que sabe sobre la partenogénesis, la mitad de los argumentos contra la vivisección. Detrás de él, delante de él, hay un universo. Y se acerca el día en que se dirá, cerrando el último volumen del último estante del extremo izquierdo: "¿Y ahora qué?".
Es la hora de la merienda; come con aire cándido pan y una tableta de Gala Peter. Tiene los párpados bajos y puedo contemplar a gusto sus hermosas pestañas arqueadas, pestañas de mujer. Despide un olor a tabaco viejo, al que se mezcla, cuando respira, el perfume dulce del chocolate." (fragment pàg. 56-57)



dimecres, 9 de gener del 2013

EL CAMÍ QUE NO FAIG

 
(aquarel·la Andreu T.)

Passejaria amb tu per una vella
ciutat desconeguda i m'hi perdria.

Ara em perdo també, sense ni moure'm,
i em cansa molt el camí que no faig
i la incertesa estulta de les hores.

Fràgil, el temps se m'esmenussa als dits,
transcorre absurdament entre foteses
i, desvalgut, veig allunyar-se i perdre's
l'ombra del jo tenaç i reptador
que ha conviscut amb mi tota la vida.

Potser per això enyoro, malencònic,
poder passejar amb tu per una vella
ciutat desconeguda, sense rumb,
i perdre'm pels carrers més solitaris.


Miquel Martí i Pol   
 

 

dissabte, 5 de gener del 2013

AL FOSQUET...


  LAS ABARCAS DESIERTAS

Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda la gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y un mundo de miel.

Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.
 
Miguel Hernández 


 


dijous, 3 de gener del 2013


 La lectora  
de Jean-Jacques Henner -Museo de Orsay, París-
Leer nos cura de nuestros
 prejuicios y nos protege de la
 estupidez del mundo

dimarts, 1 de gener del 2013

DESPUÉS DE LAS FIESTAS

Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.

Julio Cortázar