dilluns, 11 de març del 2013

:)

El humor es la forma suprema de la inteligencia, y la ironía, que consiste en reírnos de nosotros mismos, 
una de las formas más sofisticadas de la sabiduría

Eugenia Rico


 

 

diumenge, 10 de març del 2013

INVIERNO


Con montones de nieve hice el contorno de tu letras,
edifiqué tu nombre en la altura;
luego salió el sol
y deshizo tu nombre convirtiéndole en agua.
Acabo de beber tu nombre en el único charco.
Tu nombre me persigue
inquilino en mi sombra;
desapareceré,
y él estará a mi lado.

Gloria Fuertes

 

HOMBRES DEL CAMPO


"HOMBRES del campo, hechos al polvo y a la pena, con la copla sin alegría, pardos, contra el suelo, surco va, surco viene, ya al arado, ya a la hoz o al azadón uncidos a la tierra, nobles hombres del campo, en el olvido y en la desesperanza.
Se vive como se puede, malamente; se mantiene malamente la esperanza, nadie sabe de qué.
Os sospecháis siempre cerca de la tierra, apenas os saca de ella una hora en que el mundo se dora, el aire se hace ingrávido, la noche alegre y amáis. Luego os ata la carga del amor, se os arruga la cara, se os hace pesado el andar, duras las manos, torcida la sonrisa. No hay nada que esperar.
Al frío seguirá el calor, al relente de la noche la chicharrera del mediodía.
Y en vuestros pueblos, sobre un costerón tapiado de blanco, el lugar seguro y pobre donde la tierra que os persigue os hará suyos para siempre." (pàg. 69-70)

La escritura de este libro (1946-1947) fue casual. Se debió a la necesidad de rellenar unas hojas en blanco de papel del siglo XVIII de un libro encuadernado en piel que me había regalado mi hermano mayor Juan a este fin. Lo hice a pluma seguida sobre lo que en aquél entonces ocurría a diario en la Casería del Conde, donde habitaba yo recién casado en 1944 [...] El manuscrito que conservo contiene muchas de las fechas de cada entrada siguiendo el conjunto un orden vagamente estacional y cronológico. La fecha inicial registrada es el 30 de marzo de 1946 y la final el 21 de mayo de 1947, de modo que abarca un ciclo campesino completo.


dissabte, 9 de març del 2013

SINGULAR

"Havia dit adèu a la vida amb senzillesa, amb fermesa, si bé en un moment de confusió; més que la necessitat imperiosa de l'instant, havia estat com si obeís una ordre llunyana. La meva existència havia d'acabar en aquell punt: calia que la dona que havia estat fins aquella nit morís. Hi ha períodes que no es poden resoldre i que sembla que s'hagin de tancar bruscament amb una pedra sepulcral.
¿Quant de temps feia que la crisi creixia en mi sense que me n'adonés? El dia que un ésser informe havia interromput brutalment la meva adolescència, havia començat dins meu un procés de dissolució. Les influències deletèries penetraven lentament en mi, intensament, sense treva, i em corrompien el cos i l'esperit. Res d'aquesta tragèdia interior no havia arribat fins a la meva consciència fins al moment de la catàstrofe. M'havia sentit trista, cansada, atemorida... I la desfeta havia vingut, inesperada però lògica; no havia topat amb cap revolta tardana, ni tan sols amb cap mena d'estupor. Es tancava un cicle, l'ordre es restablia [...] Vaig considerar el món i a mi mateixa amb uns ulls realment nous, vaig renéixer. Primer vaig reviure la infantesa; vaig ser com una nena durant unes quantes setmanes. Assaboria puerilment la dolcesa d'existir, somreia commoguda pel sol, per le capçades dels arbres que veia des de la meva butaca, per la bellesa del meu fill, per qualsevol objecte que resplendís, que florís, que reclamés els sentits, atents a l'obre de la vida. Era conscient que havia provat de matar-me, sabia que al meu voltant tot canviava, i que jo encara hauria de caminar; veia ombres i llums que s'alternaven amb rapidesa. No experimentava, però, ni temors, ni esperaces, ni repugnàncies, ni dubtes [...] El meus llavis encara servaven el gust amargós del verí, i el meu cervell patia una debilitat extraordinària. I, no obstant això, el xoc físic no havia estat greu; només havia hagut de restar uns quants dies al llit. L'existència exterior continuava segons la rutina habitual; i jo fins i tot em dedicava a alguna feina domèstica, i mai no deixava passar cap de les atencions que el nen necessitava. De vegades em mirava al mirall i hi trobava la meva expressió de convalescent, que donava al meu rostre aprimat una gràcia nova."  
(fragment pàg. 99-100)

 
 I, malgrat tot, encara hi ha joves que senten als llavis l'estremiment de les velles paraules.
I malgrat tot, encara l'idea s'alça perenne, dient que els esforços no poden ser inútils.

Xuan Bello



dimecres, 6 de març del 2013

JOSÉ

 "Tampoco hablaron nunca de lo que querían los ángeles. María los recibía en secreto, y él se limitaba a atenderla a su marcha. Ni siquiera sabía como eran. ¿Eran siempre los mismos?, ¿su figura se confundía con la de los hombres? Una vez creyó ver a dos de ellos. Las sombras inmensas, tan altas como la tapia, y, aunque luego daría por falsa esa percepción, la presencia de tres extremidades a la altura del pecho. Otra, las oyó. Sus voces profundas, el sonido terrible de su respiración, como si se estuvieran ahogando. El temor inicial se fue transformando en un odio profundo hacia todo lo que tenía que ver con ellos. Ese odio agudizó sus sentidos. Llegaba a presentir su llegada, que anunciaban ciertos signos inconfundibles. Las alteraciones de los alimentos, cuyo sabor uniforme, dulzón, de materia descomponiéndose, le obligaba a escupirlos de la boca; los pequeños cambios en la percepción de las cosas, su pérdida de peso y la presencia de fenómenos alucinatorios (voces confusas, inesperadas, la irrupción de figuras extrañas cuya sola presencia contradecía las leyes de la naturaleza).
Estos fenómenos intensificaban su inquietud. ¿Cuál era su sentido? ¿Por qué la aparición de los ángeles era indisociable de aquellos oscuros presagios? Y lo que era más importante, ¿quienes eran de verdad, y qué relación tenían con María y el niño que iba a tener? A menudo se sorprendía pensando en ese niño con odio, como en un intruso que había venido a interponerse entre ellos. Veía el vientre abultado de su esposa y temía por lo que pudiera llegar a pasarle cuando llegara el momento de parir. Pero ella, lejos de temer la llegada de ese momento, sólo vivía para aguardarlo. Preparaba la ropita del niño, le hablaba como si ya le tuviera en sus brazos y pudiera entender lo que decía. ¿Y si se trataba de un sueño -pensaba José-, si, como había oído que podía llegar a suceder, la hinchazón de su vientre estuviera provocada por la fuerza de una ensoñación mórbida y hasta los mismos ángeles fueran figuras de su pensamiento? Pero no, no se trataba de un sueño." (fragment pàg. 161-162)


dimarts, 5 de març del 2013

A UN RETRAT DE NOIA

 
Imatges de SALUSTIANO


Mai un respir no passarà
de tu a la vida:
gest immutable, veu
que no es desvetlla de la boca,
no torbada blancor, silenci
que no es canvia per un cant.

Però crida aquesta mudesa
profundament cap a una terra
on tremoles, oh tell florit,
on les mans agafen, i els ulls,
i el teu gest oblidant-se ordena.

   (pàg. 13 de  Poesia completa)

Joan Vinyoli

dilluns, 4 de març del 2013

LUNES


Pero después de todo, no sabemos
si las cosas no son mejor así,
escasas a propósito... Quizá,
quizá tienen razón los días laborables.

Tú y yo en este lugar, en esta zona
de luz apenas, entre la oficina
y la noche que viene, no sabemos.
O quizá, simplemente, estamos fatigados.


Jaime Gil de Biedma

 

dissabte, 2 de març del 2013

LA APUESTA

 
Cuando súbitamente te abandonen las formas,
se colme de vacío tu plenitud de hueco
y sientas su propuesta de abandono acecharte,
apuesta por la vida y añade a su grandeza
la levedad, al menos, de un junquillo de marzo.

(pàg. 37 de Las contemplaciones)

María Victoria Atencia


divendres, 1 de març del 2013


El movimiento de renovación es el único que permite la vida humana: esa delicada, aventurada y estimulante empresa que sólo puede ya organizarse desde la verdad de los horizontes ideales que son capaces de alumbrar a los hombres que la inventan.
La filosofía de Epicuro intentó sentar las bases desde las que pudiera vislumbrarse un paisaje, nuevamente humano, para los ojos y un suelo más acogedor para el propio y maltratado cuerpo [...] Frente a la mística de las palabras vacías, de los consuelos imposibles, de los premios o castigos de otro mundo, para que los desgraciados se olvidasen de éste, Epicuro levantó la firme muralla de un mensaje revolucionario. Con ello alumbró, de una luz distinta, la democratización del cuerpo humano, el apego a la vida y a la pobre y desamparada carne de los hombres, entre cuyos sutiles y misteriosos vericuetos alentaba la alegría y la tristeza, la serenidad y el dolor, la generosidad y la crueldad. Y, sobre todo, imaginó una educación y política del amor, única forma posible y esperanzada de seguir viviendo [...] La cultura del cuerpo, de la mente, de las palabras; la moralidad de las instituciones en que los hombres se educan y que había servido otras veces para darles miedo a la vida, y enseñarles la resignación y el abandono, fueron propuestas epicúreas. Además, el epicureísmo nos puso en camino de superar, desde una revolucionaria idea de la existencia, la doble moral, la doble o múltiple verdad, bajo la luz que se levantaba desde el reconocimiento real del cuerpo, de su libertad y de su forzosa y solidaria instalación en el mundo. La historia del pensamiento iba a comenzar a ser la lucha por realizar, paso a paso, ese ideal. Emilio Lledó (fragment de la presentació)


"El origen de todo acto humano, de toda reflexión, de todo contacto con la realidad es la ineludible certeza de la sensación. Ella es el principio de todo criterio de conocimiento, que pone su inconfundible seguridad en el principio de toda vida y de todo saber. La vuelta a lo sensible, a lo que la reducción a lo sensible puede aportar a la existencia, es, por consiguiente, el mejor criterio de verificabilidad que la naturaleza nos ofrece. Esa vuelta al cuerpo nos enseña, entre otras cosas, que él es el sustento de toda cultura, de toda historia, de toda sociedad. La mayoría de nuestros afanes y nuestros deseos, revestidos, muchas veces, de teorías y justificaciones morales, encierran, más o menos sublimado, el innato peso del egoísmo, que nos hace gravitar siempre sobre la defensa de nuestro propio ser, de nuestro ser real y, a veces, de nuestro ser imaginado. Pero el criterio de "reconocimiento" corporal no es "ideológico" ni implica, en ningún momento, el reencuentro con un trasnochado materialismo. En primer lugar, porque esas viejas divisiones de materialismo o espiritualismo, por ejemplo, aunque tienen una cierta justificación en las palabras de la cultura, no tiene la más mínima consistencia en los hechos de la naturaleza. No hay, en este caso, primacía del cuerpo, porque todo es, según Epicuro, cuerpo, y porque esa entidad que la cultura también ha inventado, como resultado de maravillosos procesos de reflexión, de creación, está constituida por átomos más finos, más sensibles, más sutiles y que "desde luego, cuando se disgrega todo el organismo, el alma se dispersa y no tiene las mismas facultades, ni se mueve, de modo que ni es capaz de sentir... Conviene, además, darse cuenta de que lo que llamamos incorpóreo, según la acepción más usual del término, sería lo que se peinsa en sí mismo. Pero no es posible pensar en lo incorpóreo, como no sea en el vacío. Y el vacío no puede obrar ni padecer, sino que sólo permite a los cuerpos el movimiento a través de él. De modo que los que califican al alma de incorpórea hablan por hablar. Porque si fuera así, no podría obrar ni padecer, mientras que nosostros vemos muy claramente que estas cosas son propias del alma" (Epístola a Herodoto 65-67)
(fragment pàg. 88-89)