"La literatura, el acto de escribir, de leer, muchas veces tiene una
parte de huída, claro; porque tú escribes y lees para estar en otro
sitio, aparte del sitio en el que estás fisicamente." Antonio Muñoz Molina
diumenge, 30 de novembre del 2014
divendres, 28 de novembre del 2014
dimecres, 26 de novembre del 2014
LA DETECTIU...
"Hay mucho que decir a favor de dormir a rachas. El cerebro, cuando no está arropado por un reconfortante manto de sueños, opta por otras formas de distracción. El mío revisa toda la información que ha ido acumulando durante el día y me envía telegramas que no me molestaría en abrir si estuviera despierta. El cerebro funciona como una cámara que no deja de captar imágenes. Los datos entrantes se clasifican automáticamente de modo que lo relevante pueda guardarse para futuras consultas y lo irrelevante pueda eliminarse. Lo malo es que no sabemos hasta mucho después qué imágenes cuentan y cuáles no. Mi subconsciente me daba algunos toques para advertirme que había visto algo que podría ser más importante de lo que pensaba. En ese momento la idea suscitaba mi interés y la anotaba mentalmente, pero luego me quedaba dormida y al despertar ya no recordaba de qué se trataba.
El domingo por la mañana madrugué y salí a correr cinco kilómetros. No es algo que suela hacer los fines de semana, que reservo para descansar y relajarme. Sin embargo, aquella semana me había saltado el ejercicio porque el deber reclamaba mi presencia en otra parte, y ahora tocaba ponerse firme. Cumplí con los treinta minutos de jogging por la playa que me había impuesto, confiando en alcanzar en algún momento el llamado júbilo del corredor. En general, me dolía todo el cuerpo. Se me resistieron músculos que nunca antes me habían dado problemas. Entre las ventajas estaban la disminución del estrés y la agudeza mental que experimenté a continuación. Al acabar de correr, cuando aflojé el paso para refrescarme, recordé lo que mi subconsciente había estado intentando decirme durante la noche: "Echa otro vistazo a la pila de cajas de cartón desmontadas que hay detrás de la tienda de segunda mano".
En cuanto me hube duchado, vestido y zampado un bol de cereales, registré los cajones del escritorio en busca de mi navaja suiza, que arrojé al interior del bolso. Luego localicé la plancha de vapor y la dejé a un lado para llevármela. Finalmente, cogí el maletín y la pistola y fui a por el Mustang, en cuyo maletero guardé ambas cosas bajo llave. Me paré a observar con detenimiento la calle por si estaba el sedán azul, pero no lo vi por ninguna parte. No es que me consolara demasiado. Si aquellos tipos me habían seguido desde la casa de Vivian el día anterior, segur que serían lo bastante listos para utilizar más de un vehículo.
Tomé la 101 hasta Missile y giré a la derecha por Dave Levine. Pasé lentamente por delante del pequeño centro comercial donde se hallaba la tienda de segunda mano. El aparcamiento estaba vacío y los cubos de basura seguían a rebosar. Dejé el Mustang con el motor a ralentí, me fui directa a las cajas de cartón y corté el cordel con la navaja suiza..." (fragment pàg. 322-323)
dimarts, 25 de novembre del 2014
DE VIVA VEU...
"... No lo sé. Vamos, ahora sí, pero en ese momento no lo sabía. Como no vivía en España no podía saber si era un hecho aislado o si es que era famosa. A mí, en todo caso, lo que había visto me bastaba para imaginarme la vida de Marina como... como en el fondo siempre había pensado que sería, por una especie de predestinación. Hasta el ser rubia, algo tan raro en España, tan excepcional, rubia y de ojos claros, con esa piel tan blanca y fina parecía transparente, hasta eso encajaba en todo lo demás: el que su padre fuera pintor, la casa en La Tramontana... el dinero, del que nunca hablaban... La doctrina de la predestinación dice que hay quien nace para salvarse y otros para condenarse, y que eso no es más injusto que nacer hormiga o nacer caballo. Los Soley eran caballos y nosotros hormigas, mala suerte. Marina me recordaba esps personajes de Henry James, o de Proust, ocupados exclusivamente en intentar averiguar si su amante es infiel, o en escribir sobre Vermeer o en buscar un palacio en Venecia para pasar el verano... sin que nadie aluda siquiera a eso que una, sonrojándose, sintiéndose irremediablemente paleta, no puede dejar de preguntarse: ¿de qué viven?, ¿de dónde sacan el dinero?... Ese dinero que a mí, para conseguirlo en cantidades modestísimas, me obligaba en esa época a pasarme ocho horas cada día cogiendo el teléfono en la Embajada de España.
... Para aprender inglés.
... Sí, claro que existen métodos menos traumáticos, como tú dices.
... Es verdad, debería preguntármelo: ¿Por qué vine a Inglaterra? ¿Por qué he pasado veinte años de mi vida en un país extranjero?
... Pues es que cuando murió Franco en el 75, me quedé, yo creo que nos quedamos tosos, como desorientados. Hasta entonces, igual que cuando eres pequeña no hace falta que te fijes objetivos, el objetivo está dado, es obvio: hacerte mayor... pues tampoco veíamos más allá del fin de la dictadura. Había un futuro, un futuro por el que valía la pena hacer sacrificios. Pero un día me encontré con que me había hecho mayor y la dictaddura había acabado, y yo creo que en ese momento -aunque de eso me doy cuenta sólo ahora, al mirar atrás-, en ese momento me pregunté, nos preguntamos un poco todos: ¿y ahora qué?
Pero hay algo más, ahora que lo pienso, sí, ahora que lo dices. Una idea... idea no es la palabra... una oscura convicción que quizá tenemos todos en el fondo, porque parece lógica, y es la certeza de que los sacrificios serán recompensados." (fragment pàg. 158-159)
dilluns, 24 de novembre del 2014
diumenge, 23 de novembre del 2014
[406]
Un objeto sólo es idéntico a sí mismo
(trivialidad estadística)
divendres, 21 de novembre del 2014
VOLAR...
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dimecres, 19 de novembre del 2014
NISSAGA...
"El Miquel Guinovart es va veure reflectit en l'Emma i va fer els possibles perquè a la seva néta li agradés cada vegada més la llibreria i la vida que s'hi vivia. Amb catorze anys la filla de l'Helena s'havia llegit més llibres que totes les nenas de la seva edat juntes i podia enumerar en ordre cronològic natural cadascuna de les obres de qualsevol escriptor català contemporani. El seu avi va introduir-la hàbilment en un món de personatges reals que semblaven de ficció. Va explicar-li històries gairebé màgiques sobre el fundador de Les Flors del Mal i ella va escoltar-se amb els ulls oberts totes i cadascuna d'aquelles històries [...] Malgrat les indirectes constants del seu pare, l'Amadeu Guinovart va poder continuar amb la idea d'esdevenir un escriptor important i no va deixar d'escriure ni un sol dia la seva novel·la. Pocs mesos després del seu retorn, amb el fill del farmacèutic i un dels mestres de Mir van crear la revista literària Flor Blava. La revista es va publicar mensualment durant gairebé dos anys i en cada número els lectors van poder llegir un nou capítol de Matilde. El Miquel Guinovart en conservava tots els números. Quan l'Emma va fer catorze anys els hi va ensenyar i així va ser com la seva néta va començar a llegir els primers capítols de Matilde i, malgrat no entendre a vegades el llenguatge vuitcentiste de l'Amadeu Guinovart, va tenir més i més ganes de saber coses d'aquell avantpassat seu [...] L'Amadeu Guinovart, però, mai va acabar aquella novel·la perquè quan va arribar al capítol vint-i-un va decidir no continuar. Convençut que el que estava escrivint era millor que qualsevol obra literària que mai ningú abans hagués escrit, havia fet arribar els divuit primers capítols a Josep Yxart i havia esperat amb ànsia una carta de resposta. La carta havia trigat més de dos mesos a arribar i, quan ho havia fet, l'havia deixat sense més ganes d'escriure. Ningú va saber mai què li deia Yxart en aquella carta, però a partir de les hores l'Amadeu va abandonar Matilde i va decidir tornar a Barcelona per acabar la carrera.
L'Emma Guinovart va haver d'insistir molt fins aconseguir tocar els fulls engroguits del manuscrit inacabat. Quan va començar a anar a l'institut, va passar-se hores intentant desxifrar l'escriptura de l'Amadeu Guinovart i tardes senceres buscant la carta de Josep Yxart entre tots els papers antics. Els misteris que envoltaven la seva vida, en aquells moments, eren per a l'Emma molt més atraients que les fórmules de física que li ensenyaven a classe. Mai va trobar la carta, però sí alguns dels poemes que l'Amadeu va escriure a una noia [...] A l'Helena no li agradava gens que la seva filla es passés tantes hores a les golfes i encara menys a la llibreria. Volia que l'Emma estudiés, anés a la universitat, s'allunyés de Mir tant com li fos possible... Però a la seva filla no li agradava estudiar, treia males notes en totes les asignatures, excepte en llengua i literatura [...] Va ser el Jaume qui va dir-li que l'Emma volia deixar l'institut i treballar amb ell a Les Flors del Mal . Va dir-li, també, que ell hi estava d'acord i el seu sogre, per calmar-la, va argumentar-li que als llibres es podien aprendre moltes més coses que a la universitat. Als disset anys la filla gran de l'Elena Vidal va començar a treballar a Les Flors del Mal." (fragment pàg. 56-59)
dimarts, 18 de novembre del 2014
MIAUUUU...
"En lo alto de la copa del caqui, la silueta del gato dispuesto a afrontar el instante decisivo que venía después, con todos sus nervios alerta ante el mínimo rolar del viento, era la viva imagen de quien, entre el cielo y la tierra, se dispone a abalanzarse sobre un hueco imaginario.
Sabía que los gatos únicamente abren su corazón a sus dueños, solo a ellos les muestran su verdadero esplendor, pero al menos disfrutábamos de la ambigüedad de la situación, por mucho que no pudiérmos reclamar el derecho a los mimos de Chibi.
Por esa misma razón, en cambio, desplegaba con nosotros toda su inocente naturalidad, sin falsas adulaciones, faceta que ni siquiera conocían sus dueños. Sin profundizar mucho en el razonamiento, pensé que ese era precisamente el origen de su misterio. Esta actotud más relevante y definitoria empezó a ser para nosotros lo que dimos en llamar la "captura del destello".
"La captura del destello" es también el título de una serie de litografías en color a base de cera realizadas por un artista que comenzó su carrera como grabador. Recientemente me habían invitado a participar con él en una entrevista con motivo de la inauguración de una retrospectiva suya en el mueso de Osaki, compuesta en su mayor parte, de hermosos grabados.
¿Qué significaba para él la "captura del destello"? Su trabajo con el color a tal fin consistía , como tuve ocasión de explicar, en captar y atrapar un espacio en el que los colores no dejaran de moverse hasta transformarse en imágenes nacidas de materia inerte, del mismo aire.
Generalmente admitimos que los pintores se apropian de los colores y de las formas de la naturaleza para fijarlos sobre el lienzo, pero este artista tendía a hacerlo sin disociarlos de ella, en su movimiento natural, sin tratar de fijarlos, ya que precisamente solo pueden existir con la materia y con el aire. En este sentido, se le podría nombrar digno heredero de la escuela iniciada por Leonardo da Vinci." (fragment pàg. 85-87)
dilluns, 17 de novembre del 2014
ENIGMES...
-Es una vieja historia que le contó Wilhelm a Jung, que también se interesaba por el libro de las mutaciones. Al parecer, el traductor del I Ching al alemán vivió en un territorio de China muy afectado por la sequía. Hacía meses que no caía una gota de lluvia y se avecinaba la catástrofe. Los católicos organizaron procesiones, los protestantes recitaban plegarias y los chinos quemaron incienso y dispararon sus fusiles para espantar a los demonios de la sequía. Hasta que finalmente alguien dijo que había que buscar al hacedor de la lluvia.
-¿Era un espíritu de la tierra o algo parecido? -intervino Sarah, súbitamente interesada por aquella historia.
-No, era un hombre anciano y enjuto que vino de una aldea de provincias. -Sonrió Liwei-. Dijo que sólo necesitaba que pusiesen a su disposición una cabaña tranquila. Se la dieron y se encerró allí tres días.
-¿Y qué sucedió? -pregunté.
-Al cuarto día, las nubes se amontonaron y cayó una gran nevada, en una época del año poco propicia para ello. Asombrado por el milagrp del hacedor de lluvia, al parecer Wilhelm fue a conocerlo y le preguntó cómo lo había hecho. ¿Y sabéis qué le respondió este hombre humilde? Dijo: "Yo no hice la nieve, no soy responsable de ello". A lo que el alemán preguntó "¿Entonces, ¿qué ha hecho usted durante estos tres días?". El hacedor de lluvia se explicó así: "En mi país las cosas son lo que deben ser, algo que en Occidente habíais perdido. Así, lo único que he tenido que hacer es aguardar tres días hasta que el Tao naturalmente ha hecho la nieve".
-No entiendo la moraleja de esta historia -reconocí.
-Es que no tiene moraleja alguna. Se trata de dejar que las cosas sucedan, eso es todo."
(fragment pàg. 137-138)
(fragment pàg. 137-138)
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