dilluns, 17 de novembre de 2014

ENIGMES...


http://www.alexrovira.com/libros/libro/la-luz-de-alejandria"Sarah y yo negamos con la cabeza, a la vez que nos dejábamos servir más vino.
-Es una vieja historia que le contó Wilhelm a Jung, que también se interesaba por el libro de las mutaciones. Al parecer, el traductor del I Ching al alemán vivió en un territorio de China muy afectado por la sequía. Hacía meses que no caía una gota de lluvia y se avecinaba la catástrofe. Los católicos organizaron procesiones, los protestantes recitaban plegarias y los chinos quemaron incienso y dispararon sus fusiles para espantar a los demonios de la sequía. Hasta que finalmente alguien dijo que había que buscar al hacedor de la lluvia.
-¿Era un espíritu de la tierra o algo parecido? -intervino Sarah, súbitamente interesada por aquella historia.
-No, era un hombre anciano y enjuto que vino de una aldea de provincias. -Sonrió Liwei-. Dijo que sólo necesitaba que pusiesen a su disposición una cabaña tranquila. Se la dieron y se encerró allí tres días.
-¿Y qué sucedió? -pregunté.
-Al cuarto día, las nubes se amontonaron y cayó una gran nevada, en una época del año poco propicia para ello. Asombrado por el milagrp del hacedor de lluvia, al parecer Wilhelm fue a conocerlo y le preguntó cómo lo había hecho. ¿Y sabéis qué le respondió este hombre humilde? Dijo: "Yo no hice la nieve, no soy responsable de ello". A lo que el alemán preguntó "¿Entonces, ¿qué ha hecho usted durante estos tres días?". El hacedor de lluvia se explicó así: "En mi país las cosas son lo que deben ser, algo que en Occidente habíais perdido. Así, lo único que he tenido que hacer es aguardar tres días hasta que el Tao naturalmente ha hecho la nieve".
-No entiendo la moraleja de esta historia -reconocí.
-Es que no tiene moraleja alguna. Se trata de dejar que las cosas sucedan, eso es todo."  
(fragment pàg. 137-138)