diumenge, 15 d’abril de 2012

SABINA VS GONZÁLEZ

11 - Menos dos alas


González era un ángel menos dos alas,
González era un santo por lo civil,
un dandi con un ojo a la funerala
,
tan rojo tan Oviedo y tan zascandil.

Hilaba en los garitos de mala nota
boleros de Machín con Juanín de Mieres:
apurando esos güisquis en los que flota
la luna de las golfas y los crup
ieres.

Cuando volvía
del extranjero,
tan forastero;
a las dos no era de día,
a las seis ya era de noche
,
pídame un coche
fumando espero
y le aplaudían
los camareros.

Otoños y otras luces, pan con verbena;
su Príncipe de Gales tan Cortefiel;
tratado de urbanismo, Juan de Mairena:
chicana magdalena, tinta y papel.

Verde por la vergüenza que no tenía,
hasta ayudó a Caronte a quemar sus naves,
decia que morirse no era tan grave

y agonizó en voz baja, por cortesía.

Cuando volvía
del extranjero,
tan forastero;
a las dos no era de día,
a las seis ya era de noche,
viva el derroche

muera el dinero
y le aplaudían
los camareros.

Cuando volvía
del extranjero,
tan forastero;
a las dos no era de día,
a las seis ya era de noche
,
pídame un coche
fumando espero
y le aplaudían
los camareros.


Vinagre y Rosas