dimecres, 31 d’agost del 2011


"La calle
, como cada día, estaba abarrotada: gente corriendo de aquí para allá, hablando por el móvil, andando a la espera de que un semáforo pase a verde; personas chocándose unas contra otras, pero con una distancia infinita entre ellas; una muchedumbre desconfiada. Un claxon, un "¡gilipollas, mira por dónde vas!", los ruidos de cualquier obra, las motos sin tubo de escape, las sirenas de policía... el sonido de la vida.
Avancé entre personas -ninguna de ellas me llegó a importar en absoluto- hacia la librería papelería [...] Me dirigí directamente a la sección de papelería, dejando atrás todos los estantes repletos de libros, no sin antes echarles un ojo añorando todos aquellos años en los que me deleitaba leyendo las últimas novedades, cuando en mi vida aún tenía tiempo para dedicarlo a la lectura [...] Al contrario de lo que temí en un primer momento, no me costó nada encontrar lo que andaba buscando. Allí estaban, dentro de cubiletes de plástico gigantes, decenas de bolígrafos de gel verde. Cogí uno, sólo uno, el primero que se magnetizó en mi mano. Lo atrapé entre mis dedos y por Dios -cualquiera- que me temblaba el pulso, como cuando cogí en brazos a Carlitos por primera vez.
Me acerqué a caja con el boli entre unos dedos que no dejaban de sudar [...] Un euro y medio, ni más ni menos, eso fue lo que me costó mi cambio de vida. Un euro y medio fue el precio." (fragment pàg. 90-91)


dimarts, 30 d’agost del 2011

VERSOS AMEBEOS II


(Ciutadella 30.08.2011)



He aquí que, tras la noche,
llegas, día.
Golpea hoy con tu gran aldaba de luz mi pecho,

entra con todo tu espacio azul en mi corazón

ensombrecido.
Que levanten el vuelo los pájaros dormidos en mi alma,

que llenen con su alegre griterío la mañana del mundo,

de mi mundo cerrado
los domingos y fiestas de guardar
secretos indecibles.


Hágase hoy en mí tu transparencia,

sea yo en tu claridad.

Y todo vuelva a ser igual que entonces,

cuando tu llegada

no era el final del sueño,

sino su deslumbrante epifanía.


(pág. 493)

Ángel González

diumenge, 28 d’agost del 2011


¡Dime qué dices, mar, qué dices, dime!
Pero no me lo digas; tus cantares
son, con el coro de tus varios mares,
una voz sola que cantando gime.

Ese mero gemido nos redime
de la letra fatal, y sus pesares,
bajo el oleaje de nuestros azares,
el secreto secreto nos oprime.

La sinrazón de nuestra suerte abona,
calla la culpa y danos el castigo;
la vida al que nació no le perdona;

de esta enorme injusticia sé testigo,
que así mi canto con tu canto entona,
y no me digas lo que no te digo.

Miguel de Unamuno

dissabte, 27 d’agost del 2011

DESCANS...


A mediodía


Y Zaratustra corrió y corrió y ya no volvió a encontrar a nadie y estuvo solo y se encontró continuamente a sí mismo y disfrutó y saboreó su soledad y pensó en cosas buenas, -durante horas. Más hacia la hora del mediodía, cuando el sol se hallaba exactamente encima de su cabeza, Zaratustra pasó al lado de un viejo árbol, torcido y nudoso, el cual estaba abrazado y envuelto por el gran amor de una viña, quedando oculto a sí mismo; de él pendían, ofreciéndose al viajero, racimos amarillos en gran número. Entonces se le antojó calmar una pequeña sed y cortar un racimo; pero cuando ya extendía el brazo para hacerlo se le antojó todavía otra cosa, a saber: echarse junto al árbol, a la hora del pleno mediodía, y dormir.
Eso hizo Zaratustra; y tan pronto como estuvo tendido en el suelo, en medio del silencio y de los secretos de la hierba multicolor, olvidó su pequeña sed y se durmió. Ahora bien, sus ojos permanecían abiertos: - no se cansaban, en efecto de ver y de alabar el árbol y el amor de la viña. Y mientras se dormía, Zaratustra habló así a su corazón.
¡Silencio!¡Silencio! ¿No se ha vuelto perfecto el mundo en este instante? ¿Qué es lo que me ocurre?
Así como un viento delicioso, no visto, danza sobre artesonado mar, baila ligero, ligero cual una pluma: así -baila el sueño sobre mí.
No me cierra los ojos, me deja despierta el alma. Ligero es, ¡en verdad!, ligero cual una pluma." (fragment pàg. 434-435)

divendres, 26 d’agost del 2011

26 D'AGOST DE 1914



Objetos perdidos

Por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me acechan con sus cantos.
Una cifra vigilante y sigilosa
va por los arrabales llamándome y llamándome,

pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta
donde están tu nombre, tu calle y tu desvelo,
si la cifra se mezcla con las letras del sueño,
si solamente estás donde ya no te busco.

Julio Cortázar

DOLÇ TURMENT...

El escritor es un insensato que, no contento con haber aburrido a los que han vivido con él, se obstina en atormentar a las generaciones venideras. Montesquieu

dimecres, 24 d’agost del 2011

COROL·LARI


















El foc és un miratge més del fum.

Abocat a l'espera
del mot que il·lumini fugaç, el silenci,

l'estança és un món. A les fosques. Tot sembla,

tancat, un enigma de símbols estranys.

Fer el poema és fer llum.

Desxifrar. L'invisible,

gelós que
s'amaga, té porta i té pany.
Abocat al no-res

de la pàgina blanca, amb tossuda obsessió

per llaurar amb ploma el buit, invocam l'exorcisme.

No hi queden ja claus. A mercè del gran vent

que desferma les cordes que unien els núvols,

l'estil som un quants.
El poema, per sort,

carregat de futur, ha deixat de ser una arma.


(pàg. 35)



dimarts, 23 d’agost del 2011


La poesia cura les ferides produïdes per la raó, ja que en ella es componen dos elements contradictoris: la veritat que supera i la il·lusió que encanta. Novalis


dilluns, 22 d’agost del 2011

CÒPIA...




DAMUNT D'UN ROC


- Redéu, quin taribel feia! -exclamà el Ratolí,
ficat al llit de la Nimfa.
Vallmitjana

L'una sargantana i l'altra
han vingut a vigilar
com ploràvem en silenci
per no res,
i així com elles nosaltres
érem dos.


Enric Casasses

(pàg. 105 de Bes Nagana)

diumenge, 21 d’agost del 2011

HISTÒRIES...


" -Mira el sol, Arraona! Ja cal que correm, que vindran els homes de la vinya i ens trobaran amb el dinar per fer! Els passava sovint allò d'encantar-se, l'una xerrant i l'altra escoltant, fins que el temps se'ls tirava al damunt. Llavors l'Arraona baixava dels núvols i totes dues corrien cap a casa. La nena donava un cop de mà a l'àvia Maria i es posava a parar taula a fora, al porxo, mentre l'àvia revifava el foc i remenava l'olla, llescava pa i omplia la gerra amb vi [...] Quan els homes arribaven eixugant-se la suor del front amb el braç. amb el faldó de la camisa, s'ho trobaven tot a punt i lloaven l'àvia perquè tot era tan bo, ella i l'Arraona es miraven i reien una mica per sota el nas, perquè se n'havien sortit i no semblava pas que haguessin estat explicant històries mig matí. - Si ets llesta, filla, com l'àvia -li deia després, quan els homes marxaven i elles escuraven els plats i recollien tota aquella estesa-, no cal que t'escarrassis tothora. Només cal organizar-se bé la feina per no haver de bregar de sol a sol i poder gaudir també una mica de la vida. No t'oblidis d'això, Arraona, que la vida és per gaudir-la i la feina per poder-la gaudir. - I en veu baixa, com si fos un secret, afegia: - No te'ls creguis mai els monjos quan diuen que hem vingut a aquest món a parir, filla, que si el Nostre Senyor va fer del no-res el món tan bonic, segur que volia que en gaudíssim. No te'ls escoltis mai quan et vulguin fer passar per l'adreçador ficant-te la por al cos amb les penes de l'infern. Tu només fes-ho veure. I fes sempre el que et digui el cor, però procura que no se n'adonin. " (fragment pàg. 61-62)