dimecres, 16 de maig de 2012

DONES


"Se nos pregunta a las escritoras hasta la saciedad si existe o no una literatura femenina: La respuesta obedece en parte a la generación. Rosa Chacel -siempre rotunda, siempre apasionada, siempre tremenda- lo negaba con una vehemencia que lindaba en la indignación. Ana María Matute afirmaba que no había libros de hombres y libros de mujeres, sino libros buenos y libros malos. Pero que existan libros buenos y libros malos no excluye que haya libros escritos por hombres y libros escritos por mujeres. Y dado que, cuando uno se sienta a escribir, lo hace con toda aquello que es, cuando nosotras nos sentamos a escribir lo hacemos con todo lo que comporta de diferente (y que es mucho) nuestra condición de mujeres. En unas se reflejará más y en otras menos, o nada, pero allí está.
Finalmente creamos pues la colección -primero se llamaría Femenino Singular y más tarde, cuando supimos que este nombre ya estaba registrado y no podíamos utilizarlo, Femenino Lumen- y establecimos un premio para novelas escritas por mujeres. Carmen Giralt y yo recorrimos buena parte de España para contarlo. La colección llegó a sacar muchos títulos [...] Algunos títulos de Femenino Lumen tuvieron excelentes críticas, algunos se vendieron muy bien, pero creo que se trataba de casos individuales, no creo que se debiera a la colección. Si esta consiguió un grupo fiel de lectores -me resisto a escribir "de lectoras"-, fue muy reducido." (fragment pàg. 218-219)