dimarts, 24 d’agost de 2010

PUMUKY, TOT UN MISTERI...


(més si clikeu damunt es llibre aquí i aquí)

"No sé si sabe usted muy bien en qué consiste mi trabajo, pero quizá hace falta que se lo explique. Para que entienda por qué a Pumuky le podía estar a buenas conmigo. Nuestra agencia gestiona casi todos los festivales y giras importantes de España: somos nosotros los que decidimos el cartel de los grupos. Si yo decido que este grupo me interesa, le puedo patrocinar toda la gira de verano. Y desde que existen las descargas en internet, un grupo vive sobre todo de los conciertos en directo, no de las ventas de su disco. Y Pumuky era muy ambicioso. Por supuesto, incluí a su grupo en el cartel de varios festivales. No porque me acostara con Pumuky, quede claro, sino porque el grupo era bueno. Pero siempre, por dentro, como que me reconcomía la duda de si Pumuky se acostaba conmigo sólo por eso. Quiero decir que estamos hartos de ver a señor con poder al lado de jovencita con dinero, pero no solemos ver el caso contrario. Por eso nunca me tomé en serio nuestro asunto. Pese a todo, no pude evitar enamorarme, en cierto modo, de él. Porque se hacía querer. Quizá necesitaba tanto amor que sabía como conseguirlo.
No sé si a usted le habrán contado algo de Pumuky, de su vida. Era huérfano, vivía solo. Estaba solo, muy solo. En cierto sentido era uno de los chicos más maduros que yo había visto nunca, muy autónomo... y sin embargo también era tremendamente infantil e inmaduro. Y por supuesto, y como supongo que usted ya sabe, se drogaba, pero no tanto como la gente cree. A mí me halagaba que un chico tan joven y tan guapo quisiese acostarse conmigo, pero nunca creí que lo nuestro fuese para largo. No soy tan idiota".
(pág. 110-112)

Lucía Etxebarría