dijous, 7 d’abril de 2011


El secreto de la literatura está más en lo que se sugiere que en lo que se dice; el escritor de verdad se resiste a echar el cierre a su historia, a darla del todo por completa, sabiendo que cualquier conclusión -y no digamos si hay interés didáctico o moraleja- limitaría el alcance de sus palabras. Por eso los mejores libros, los que merecen releerse, son los que no terminan y se agotan con su lectura, sino los que después de su final empiezan una nueva vida en la memoria y la imaginación del lector. Carlos Pujol