dimarts, 16 d’octubre de 2012

LIBERTAD SALVAJE



Me gustan los juegos en que todos
son arrogantes y malignos,
en que son tigres y águilas
los enemigos.

Que cante una voz altiva:
"Aquí, muerte, allí -¡presidio!"
¡Luche la noche conmigo,
la noche misma!

Volando voy -tras de mí van las fieras;
y con el lazo en las manos yo me río...
¡Ojalá la tormenta
me haga añicos!

¡Que sean héroes los enemigos!
¡Acabe en guerra el convite!
Que solo quedemos dos:
¡El mundo y yo!

Entre 1909 y 1912
(pág. 33)